Agentes del Servicio Marítimo han frustrado varios intentos de paso clandestino hacia la Península tras un aumento en el tráfico de personas tras la llegada masiva registrada en julio. El patrón de una de las embarcaciones ha sido arrestado e investigado por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
La presión migratoria en las costas de la ciudad autónoma continúa sin pausa, y la Guardia Civil mantiene un operativo constante para combatir el negocio de las redes ilegales. En una jornada con gran actividad operativa, los agentes del Servicio Marítimo, apoyados por otras unidades del Instituto Armado, han interceptado hasta cinco embarcaciones en las últimas 24 horas, evitando el paso de decenas de personas y incautando los medios empleados para el tráfico de personas.
Intervenciones en Santa Catalina y Benzú
Las operaciones del Servicio Marítimo se llevaron a cabo en distintos puntos clave del litoral ceutí. A ocho millas de la costa de Santa Catalina, los efectivos de la Guardia Civil interceptaron una embarcación con 17 inmigrantes hacinados, que tenían como destino la Península. El patrón fue detenido de inmediato y puesto a disposición judicial acusado de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
En la zona de Benzú, se localizó otra embarcación con 11 personas a bordo, y poco más tarde se detuvieron dos kayaks en los que intentaban cruzar tres y cuatro inmigrantes, respectivamente. A estas acciones se sumó una quinta embarcación interceptada otra vez cerca de Santa Catalina con nueve personas a bordo.
Las tácticas de las mafias: Fuentes implicadas en la investigación señalan que las redes de tráfico ilegal utilizan todo tipo de medios —desde embarcaciones de recreo hasta kayaks improvisados— y en ocasiones colocan a los propios inmigrantes al mando para evitar la detención de los verdaderos responsables.
Travesías extremas y riesgo en el mar
El número de intentos de cruce ha aumentado considerablemente tras los incidentes del pasado 31 de julio. Las autoridades avisan del elevado riesgo que suponen estas travesías, donde los pilotos suelen sobrecargar las lanchas y maniobrar de forma peligrosa. En varios casos, los traficantes han obligado a los ocupantes a tirarse al agua para dificultar la persecución policial y provocar un rescate.
En la base del Servicio Marítimo, situada en el puerto pesquero de Ceuta, ya se acumulan numerosas embarcaciones intervenidas en estas operaciones. Todos los vehículos quedan bajo custodia e inspección judicial hasta que el Ministerio de Justicia tome las decisiones correspondientes.
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