En las últimas horas, la Guardia Civil ha detenido cerca de diez intentos de entrada irregular a través de la valla que delimita la frontera entre Ceuta y Marruecos. Estos intentos fueron realizados por múltiples grupos de migrantes subsaharianos, que buscaron aprovechar que las fuerzas de seguridad se concentraban en los puntos habituales para intentar entrar a la ciudad autónoma por otros sectores del perímetro.
Fuentes de los servicios de seguridad indican que la presión migratoria ha aumentado a lo largo del vallado. Los migrantes, organizados en grupos pequeños y medianos, trataron de dispersarse por distintas zonas del vallado para diversificar los focos de presión y superar el sistema de contención.
No obstante, la rápida acción del dispositivo de vigilancia perimetral de la Guardia Civil, en coordinación con las fuerzas de seguridad marroquíes al otro lado de la frontera, impidió que se consumara la entrada irregular a territorio español. El operativo incluyó el refuerzo de patrullas terrestres, así como la utilización de sistemas de detección térmica y vigilancia remota para controlar en tiempo real los movimientos en los alrededores del perímetro.
Durante la operación no se reportaron heridos graves ni entre los agentes ni entre los migrantes, aunque las patrullas mantienen un alto nivel de alerta en toda la zona fronteriza ante la posibilidad de que se produzcan nuevos intentos dispersos en las próximas horas.
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Durante la operación no se reportaron heridos graves ni entre los agentes ni entre los migrantes, aunque las patrullas mantienen un alto nivel de alerta en toda la zona fronteriza ante la posibilidad de que se produzcan nuevos intentos dispersos en las próximas horas.
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Fuentes de los servicios de seguridad indican que la presión migratoria ha aumentado a lo largo del vallado. Los migrantes, organizados en grupos pequeños y medianos, trataron de dispersarse por distintas zonas del vallado para diversificar los focos de presión y superar el sistema de contención.
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No obstante, la rápida acción del dispositivo de vigilancia perimetral de la Guardia Civil, en coordinación con las fuerzas de seguridad marroquíes al otro lado de la frontera, impidió que se consumara la entrada irregular a territorio español. El operativo incluyó el refuerzo de patrullas terrestres, así como la utilización de sistemas de detección térmica y vigilancia remota para controlar en tiempo real los movimientos en los alrededores del perímetro.
Durante la operación no se reportaron heridos graves ni entre los agentes ni entre los migrantes, aunque las patrullas mantienen un alto nivel de alerta en toda la zona fronteriza ante la posibilidad de que se produzcan nuevos intentos dispersos en las próximas horas.

















