Detectar falsificaciones se vuelve cada vez más complicado a simple vista. Bolsos, camisetas deportivas, dispositivos electrónicos y otros artículos pueden imitar con gran detalle el diseño, los materiales y hasta el embalaje de los originales.
Frente a esta dificultad, un grupo de investigadores ha creado una etiqueta antifalsificación interactiva que puede analizarse con un sistema portátil conectado a un teléfono móvil. Esta tecnología emplea materiales sensibles a la luz y a la temperatura para generar una firma óptica que es difícil de replicar con métodos habituales.
El sistema obtuvo una precisión cercana al 97,5% en las pruebas, según el estudio publicado en la revista International Journal of Materials and Product Technology.
Funcionamiento de la etiqueta antifalsificación
La innovación fue desarrollada por los investigadores Hong Wu, Xiaorong Zhou y Quan Li.
El sistema utiliza un detector portátil para examinar cómo la luz interactúa con la etiqueta impresa. Luego, los datos se envían a un modelo de aprendizaje automático que evalúa si el producto es genuino o si podría tratarse de una falsificación.
La comprobación puede efectuarse a través de un dispositivo móvil, facilitando así su uso por fabricantes, comercios y usuarios.
Tres tecnologías combinadas en una única etiqueta
La solución integra tres componentes esenciales:
- Microcápsulas sensibles a la temperatura y a la luz.
- Tinta ultravioleta.
- Un sistema portátil de lectura y verificación conectado a un móvil.
Al exponerse a ciertas condiciones ambientales, las microcápsulas generan patrones ópticos únicos.
Estas señales actúan como una especie de huella del producto. Gracias a la combinación de materiales y a la reacción de las microcápsulas, replicar la etiqueta con métodos de impresión tradicionales resulta especialmente complejo.
Una etiqueta preparada para soportar calor y humedad
Los investigadores también evaluaron la resistencia del sistema.
Para fortalecer las cápsulas de polímero, emplearon enlaces basados en nanotecnología, de modo que la estructura mantiene su estabilidad incluso ante temperaturas elevadas o altos niveles de humedad.
La tinta utilizada no contiene disolventes orgánicos volátiles y es compatible con procesos de serigrafía e impresión por inyección de tinta.
Esta versatilidad podría facilitar la producción a gran escala y su aplicación en diversos tipos de embalaje.
Precisión cercana al 97,5%
En las pruebas, el sistema pudo diferenciar etiquetas auténticas de falsificaciones con una precisión cercana al 97,5%.
La tecnología también identificó algunas imitaciones diseñadas para reproducir de manera detallada la apariencia de las etiquetas originales.
Estos resultados indican que el sistema podría ser una herramienta eficaz contra las falsificaciones, aunque su uso comercial dependerá de que las empresas ajusten sus procesos de impresión y producción.
Posibles usuarios de esta tecnología
La etiqueta podría ser utilizada en varios sectores, especialmente donde las falsificaciones son comunes.
Entre sus potenciales usuarios se encuentran fabricantes, distribuidores, comercios y consumidores que necesiten verificar la procedencia de un producto con rapidez.
También podría aplicarse a embalajes de productos tecnológicos, moda, artículos de lujo y otros bienes que requieran métodos adicionales de autenticación.
Implantación comercial aún pendiente
Aunque los avances son alentadores, la tecnología debe superar nuevas evaluaciones antes de llegar al mercado.
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UNIRME GRATIS AL CANALSu implementación dependerá de los costes de fabricación, la integración en las líneas de producción y la capacidad de las empresas para incorporar el detector y el modelo de verificación.
El estudio abre una nueva posibilidad para combatir la falsificación mediante etiquetas inteligentes que combinan impresión avanzada, nanotecnología y aprendizaje automático.















