Ceuta – En una ceremonia cargada de simbolismo e institucionalidad, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, otorgó la Llave de Oro de Ceuta al Rey Felipe VI en el Salón del Trono del Palacio Autonómico. Este acto sirvió para confirmar los vínculos históricos que unen a la ciudad con la Corona, además de transmitir a los monarcas las preocupaciones de la sociedad ceutí tras los importantes sucesos migratorios del pasado verano.
Previo a ingresar al Salón del Trono, los Reyes —que fueron recibidos con aplausos por miles de ceutíes a lo largo de la Gran Vía y saludaron desde el balcón del ayuntamiento— se reunieron en la Sala de la Rotonda con las principales autoridades locales, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, el delegado del Gobierno, David de la Encina, y los mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En este encuentro se discutió el impacto generado por la entrada masiva de personas migrantes ocurrida los días 30 y 31 de julio.
Reivindicación de seguridad y regreso a la normalidad
Durante su intervención oficial, Juan Vivas resaltó la importancia de la visita real para «generar confianza en donde más se requiere», indicando que Ceuta atraviesa una etapa sensible en la que es fundamental restaurar la estabilidad y fortalecer la seguridad. El presidente denunció los efectos ocasionados por la crisis estival, calificándola como un intento de «desestabilizar» la ciudad que ha provocado significativas repercusiones económicas.
Además, el jefe del Ejecutivo local subrayó la necesidad de que la crisis vivida represente «un antes y un después» en la gestión fronteriza y solicitó la devolución a Marruecos de las personas que ingresaron de forma irregular en los días de julio mencionados.
El acto contó con una amplia representación institucional y social, que incluyó a diputados de la Asamblea, representantes de las cuatro comunidades religiosas de la ciudad, organizaciones empresariales, sindicatos, colegios profesionales y mandos policiales y militares.
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UNIRME GRATIS AL CANALCeuta – En una ceremonia cargada de simbolismo e institucionalidad, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, otorgó la Llave de Oro de Ceuta al Rey Felipe VI en el Salón del Trono del Palacio Autonómico. Este acto sirvió para confirmar los vínculos históricos que unen a la ciudad con la Corona, además de transmitir a los monarcas las preocupaciones de la sociedad ceutí tras los importantes sucesos migratorios del pasado verano.
Previo a ingresar al Salón del Trono, los Reyes —que fueron recibidos con aplausos por miles de ceutíes a lo largo de la Gran Vía y saludaron desde el balcón del ayuntamiento— se reunieron en la Sala de la Rotonda con las principales autoridades locales, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, el delegado del Gobierno, David de la Encina, y los mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En este encuentro se discutió el impacto generado por la entrada masiva de personas migrantes ocurrida los días 30 y 31 de julio.
Reivindicación de seguridad y regreso a la normalidad
Durante su intervención oficial, Juan Vivas resaltó la importancia de la visita real para «generar confianza en donde más se requiere», indicando que Ceuta atraviesa una etapa sensible en la que es fundamental restaurar la estabilidad y fortalecer la seguridad. El presidente denunció los efectos ocasionados por la crisis estival, calificándola como un intento de «desestabilizar» la ciudad que ha provocado significativas repercusiones económicas.
Además, el jefe del Ejecutivo local subrayó la necesidad de que la crisis vivida represente «un antes y un después» en la gestión fronteriza y solicitó la devolución a Marruecos de las personas que ingresaron de forma irregular en los días de julio mencionados.
El acto contó con una amplia representación institucional y social, que incluyó a diputados de la Asamblea, representantes de las cuatro comunidades religiosas de la ciudad, organizaciones empresariales, sindicatos, colegios profesionales y mandos policiales y militares.
Ceuta – En una ceremonia cargada de simbolismo e institucionalidad, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, otorgó la Llave de Oro de Ceuta al Rey Felipe VI en el Salón del Trono del Palacio Autonómico. Este acto sirvió para confirmar los vínculos históricos que unen a la ciudad con la Corona, además de transmitir a los monarcas las preocupaciones de la sociedad ceutí tras los importantes sucesos migratorios del pasado verano.
Previo a ingresar al Salón del Trono, los Reyes —que fueron recibidos con aplausos por miles de ceutíes a lo largo de la Gran Vía y saludaron desde el balcón del ayuntamiento— se reunieron en la Sala de la Rotonda con las principales autoridades locales, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, el delegado del Gobierno, David de la Encina, y los mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En este encuentro se discutió el impacto generado por la entrada masiva de personas migrantes ocurrida los días 30 y 31 de julio.
Reivindicación de seguridad y regreso a la normalidad
Durante su intervención oficial, Juan Vivas resaltó la importancia de la visita real para «generar confianza en donde más se requiere», indicando que Ceuta atraviesa una etapa sensible en la que es fundamental restaurar la estabilidad y fortalecer la seguridad. El presidente denunció los efectos ocasionados por la crisis estival, calificándola como un intento de «desestabilizar» la ciudad que ha provocado significativas repercusiones económicas.
Además, el jefe del Ejecutivo local subrayó la necesidad de que la crisis vivida represente «un antes y un después» en la gestión fronteriza y solicitó la devolución a Marruecos de las personas que ingresaron de forma irregular en los días de julio mencionados.
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Previo a ingresar al Salón del Trono, los Reyes —que fueron recibidos con aplausos por miles de ceutíes a lo largo de la Gran Vía y saludaron desde el balcón del ayuntamiento— se reunieron en la Sala de la Rotonda con las principales autoridades locales, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, el delegado del Gobierno, David de la Encina, y los mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En este encuentro se discutió el impacto generado por la entrada masiva de personas migrantes ocurrida los días 30 y 31 de julio.
Reivindicación de seguridad y regreso a la normalidad
Durante su intervención oficial, Juan Vivas resaltó la importancia de la visita real para «generar confianza en donde más se requiere», indicando que Ceuta atraviesa una etapa sensible en la que es fundamental restaurar la estabilidad y fortalecer la seguridad. El presidente denunció los efectos ocasionados por la crisis estival, calificándola como un intento de «desestabilizar» la ciudad que ha provocado significativas repercusiones económicas.
Además, el jefe del Ejecutivo local subrayó la necesidad de que la crisis vivida represente «un antes y un después» en la gestión fronteriza y solicitó la devolución a Marruecos de las personas que ingresaron de forma irregular en los días de julio mencionados.
El acto contó con una amplia representación institucional y social, que incluyó a diputados de la Asamblea, representantes de las cuatro comunidades religiosas de la ciudad, organizaciones empresariales, sindicatos, colegios profesionales y mandos policiales y militares.

















