José Tomé comunicó este miércoles su dimisión como presidente de la Diputación de Lugo a través de una «renuncia voluntaria» y anunció que dejará todos sus cargos orgánicos en el PSOE provincial. Además, pidió la suspensión cautelar de su militancia para evitar afectar al partido mientras se tramita el expediente interno iniciado por una denuncia de presunto acoso sexual publicada recientemente.
La declaración tuvo lugar en Monforte de Lemos, localidad donde continuará como alcalde en calidad de concejal no adscrito. Los demás concejales también solicitarán la suspensión cautelar de militancia, aunque mantendrán sus actas para conservar la mayoría absoluta que sostiene el gobierno local. «Lo hacemos voluntariamente. No es un proceso automático, debe formalizarse», aclaró.
La dimisión será oficializada esta semana tras una conversación con el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, quien modificó su agenda para atender esta situación. La crisis adquirió repercusión a nivel estatal después de que Alberto Núñez Feijoo, presidente del PP, mencionara el caso durante una sesión de control al Gobierno.











