La apertura de las clases este martes 8 de septiembre estará marcada por la preocupación de las familias, que valoran críticamente el plan de seguridad puesto en marcha tras los acontecimientos fronterizos del 30 de julio.
La comunidad educativa de Ceuta inicia el nuevo periodo escolar en un ambiente de tensión social e incertidumbre. La gran afluencia registrada a finales de julio ha provocado desconfianza entre madres y padres de la ciudad autónoma, quienes muestran reservas ante la vuelta a las aulas. En este escenario, las escuelas infantiles comenzarán sus actividades a finales de septiembre, y según la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) Cuatro Culturas, se prevé cierto grado de absentismo escolar durante los primeros días.
Con el objetivo de garantizar la seguridad, el Ministerio de Educación ha organizado un operativo que incluye la presencia de Policía Nacional, Guardia Civil, Ejército y Protección Civil en los alrededores de los centros educativos, rutas y accesos durante la jornada. No obstante, familias y docentes consideran que estas acciones son temporales y no eliminan las preocupaciones, especialmente en los desplazamientos autónomos de estudiantes de secundaria o en centros que han sufrido ocupaciones puntuales, como el Ortega y Gasset.
Además de las demandas de seguridad dentro y fuera del aula, existe inquietud por el impacto psicológico que esta situación puede producir en los niños y el personal docente. Sindicatos como CSIF Educación han solicitado formalmente la incorporación de profesionales especializados en atención psicológica en todos los centros educativos de Ceuta para afrontar este estado de alerta, promover una buena convivencia y ayudar a recuperar la rutina escolar que se ha visto afectada durante el verano.
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La comunidad educativa de Ceuta inicia el nuevo periodo escolar en un ambiente de tensión social e incertidumbre. La gran afluencia registrada a finales de julio ha provocado desconfianza entre madres y padres de la ciudad autónoma, quienes muestran reservas ante la vuelta a las aulas. En este escenario, las escuelas infantiles comenzarán sus actividades a finales de septiembre, y según la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) Cuatro Culturas, se prevé cierto grado de absentismo escolar durante los primeros días.
Con el objetivo de garantizar la seguridad, el Ministerio de Educación ha organizado un operativo que incluye la presencia de Policía Nacional, Guardia Civil, Ejército y Protección Civil en los alrededores de los centros educativos, rutas y accesos durante la jornada. No obstante, familias y docentes consideran que estas acciones son temporales y no eliminan las preocupaciones, especialmente en los desplazamientos autónomos de estudiantes de secundaria o en centros que han sufrido ocupaciones puntuales, como el Ortega y Gasset.
Además de las demandas de seguridad dentro y fuera del aula, existe inquietud por el impacto psicológico que esta situación puede producir en los niños y el personal docente. Sindicatos como CSIF Educación han solicitado formalmente la incorporación de profesionales especializados en atención psicológica en todos los centros educativos de Ceuta para afrontar este estado de alerta, promover una buena convivencia y ayudar a recuperar la rutina escolar que se ha visto afectada durante el verano.
La apertura de las clases este martes 8 de septiembre estará marcada por la preocupación de las familias, que valoran críticamente el plan de seguridad puesto en marcha tras los acontecimientos fronterizos del 30 de julio.
La comunidad educativa de Ceuta inicia el nuevo periodo escolar en un ambiente de tensión social e incertidumbre. La gran afluencia registrada a finales de julio ha provocado desconfianza entre madres y padres de la ciudad autónoma, quienes muestran reservas ante la vuelta a las aulas. En este escenario, las escuelas infantiles comenzarán sus actividades a finales de septiembre, y según la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) Cuatro Culturas, se prevé cierto grado de absentismo escolar durante los primeros días.
Con el objetivo de garantizar la seguridad, el Ministerio de Educación ha organizado un operativo que incluye la presencia de Policía Nacional, Guardia Civil, Ejército y Protección Civil en los alrededores de los centros educativos, rutas y accesos durante la jornada. No obstante, familias y docentes consideran que estas acciones son temporales y no eliminan las preocupaciones, especialmente en los desplazamientos autónomos de estudiantes de secundaria o en centros que han sufrido ocupaciones puntuales, como el Ortega y Gasset.
Además de las demandas de seguridad dentro y fuera del aula, existe inquietud por el impacto psicológico que esta situación puede producir en los niños y el personal docente. Sindicatos como CSIF Educación han solicitado formalmente la incorporación de profesionales especializados en atención psicológica en todos los centros educativos de Ceuta para afrontar este estado de alerta, promover una buena convivencia y ayudar a recuperar la rutina escolar que se ha visto afectada durante el verano.
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Con el objetivo de garantizar la seguridad, el Ministerio de Educación ha organizado un operativo que incluye la presencia de Policía Nacional, Guardia Civil, Ejército y Protección Civil en los alrededores de los centros educativos, rutas y accesos durante la jornada. No obstante, familias y docentes consideran que estas acciones son temporales y no eliminan las preocupaciones, especialmente en los desplazamientos autónomos de estudiantes de secundaria o en centros que han sufrido ocupaciones puntuales, como el Ortega y Gasset.
Además de las demandas de seguridad dentro y fuera del aula, existe inquietud por el impacto psicológico que esta situación puede producir en los niños y el personal docente. Sindicatos como CSIF Educación han solicitado formalmente la incorporación de profesionales especializados en atención psicológica en todos los centros educativos de Ceuta para afrontar este estado de alerta, promover una buena convivencia y ayudar a recuperar la rutina escolar que se ha visto afectada durante el verano.

















