Los servicios de inteligencia marroquíes habrían contado con la colaboración de establecimientos de telefonía para vender dispositivos preinfectados con el software espía a sus objetivos.
Madrid | Según un informe publicado por el diario ABC, los servicios de inteligencia de Marruecos habrían utilizado las infraestructuras aeroportuarias del país para introducir el programa de espionaje Pegasus en los dispositivos móviles de interesados. Esta acción sería parte de un plan de ciberespionaje destinado a interceptar las comunicaciones de figuras relevantes, activistas, periodistas y políticos cuando transitan por territorio marroquí.
Los datos disponibles indican que la red de inteligencia marroquí no solo aprovechaba la conectividad y las intervenciones físicas en los aeropuertos, sino que mantenía una cooperación con los responsables de tiendas de telefonía móvil locales. Por medio de este canal, se comercializaban teléfonos que ya estaban manipulados e infectados con el software malicioso desarrollado por la empresa israelí NSO Group.
Un procedimiento coordinado para garantizar la infección
La ubicación de tiendas de telefonía en puntos claves o zonas de tránsito dentro de los aeropuertos facilitaba a los agentes marroquíes evadir las medidas de seguridad habituales y asegurar la infección remota o directa de los dispositivos. Al encender un teléfono preinfectado o comprometido tras conectarse a redes intervenidas en las terminales, el spyware proporcionaba a los servicios secretos de Rabat acceso completo a llamadas, mensajes, localizaciones y micrófonos de las personas afectadas.
Esta revelación vuelve a centrar la atención internacional en el uso permanente de Pegasus por parte de Marruecos e incrementa la precaución de las delegaciones diplomáticas y viajeros internacionales durante su paso por los aeropuertos de ese país.
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Los datos disponibles indican que la red de inteligencia marroquí no solo aprovechaba la conectividad y las intervenciones físicas en los aeropuertos, sino que mantenía una cooperación con los responsables de tiendas de telefonía móvil locales. Por medio de este canal, se comercializaban teléfonos que ya estaban manipulados e infectados con el software malicioso desarrollado por la empresa israelí NSO Group.
Un procedimiento coordinado para garantizar la infección
La ubicación de tiendas de telefonía en puntos claves o zonas de tránsito dentro de los aeropuertos facilitaba a los agentes marroquíes evadir las medidas de seguridad habituales y asegurar la infección remota o directa de los dispositivos. Al encender un teléfono preinfectado o comprometido tras conectarse a redes intervenidas en las terminales, el spyware proporcionaba a los servicios secretos de Rabat acceso completo a llamadas, mensajes, localizaciones y micrófonos de las personas afectadas.
Esta revelación vuelve a centrar la atención internacional en el uso permanente de Pegasus por parte de Marruecos e incrementa la precaución de las delegaciones diplomáticas y viajeros internacionales durante su paso por los aeropuertos de ese país.
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Los datos disponibles indican que la red de inteligencia marroquí no solo aprovechaba la conectividad y las intervenciones físicas en los aeropuertos, sino que mantenía una cooperación con los responsables de tiendas de telefonía móvil locales. Por medio de este canal, se comercializaban teléfonos que ya estaban manipulados e infectados con el software malicioso desarrollado por la empresa israelí NSO Group.
Un procedimiento coordinado para garantizar la infección
La ubicación de tiendas de telefonía en puntos claves o zonas de tránsito dentro de los aeropuertos facilitaba a los agentes marroquíes evadir las medidas de seguridad habituales y asegurar la infección remota o directa de los dispositivos. Al encender un teléfono preinfectado o comprometido tras conectarse a redes intervenidas en las terminales, el spyware proporcionaba a los servicios secretos de Rabat acceso completo a llamadas, mensajes, localizaciones y micrófonos de las personas afectadas.
Esta revelación vuelve a centrar la atención internacional en el uso permanente de Pegasus por parte de Marruecos e incrementa la precaución de las delegaciones diplomáticas y viajeros internacionales durante su paso por los aeropuertos de ese país.
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Los datos disponibles indican que la red de inteligencia marroquí no solo aprovechaba la conectividad y las intervenciones físicas en los aeropuertos, sino que mantenía una cooperación con los responsables de tiendas de telefonía móvil locales. Por medio de este canal, se comercializaban teléfonos que ya estaban manipulados e infectados con el software malicioso desarrollado por la empresa israelí NSO Group.
Un procedimiento coordinado para garantizar la infección
La ubicación de tiendas de telefonía en puntos claves o zonas de tránsito dentro de los aeropuertos facilitaba a los agentes marroquíes evadir las medidas de seguridad habituales y asegurar la infección remota o directa de los dispositivos. Al encender un teléfono preinfectado o comprometido tras conectarse a redes intervenidas en las terminales, el spyware proporcionaba a los servicios secretos de Rabat acceso completo a llamadas, mensajes, localizaciones y micrófonos de las personas afectadas.
Esta revelación vuelve a centrar la atención internacional en el uso permanente de Pegasus por parte de Marruecos e incrementa la precaución de las delegaciones diplomáticas y viajeros internacionales durante su paso por los aeropuertos de ese país.

















