Prestar dinero a un hijo para la entrada de un piso o una emergencia es un gesto habitual, pero la Agencia Tributaria ha intensificado su vigilancia sobre estas operaciones. Sin un contrato claro, Hacienda puede considerar que el préstamo es una “donación encubierta”, obligando al hijo a pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones con recargos.
Ayudar a la familia ya no es solo cuestión de confianza. La asociación ASUFIN ha lanzado una guía urgente para alertar a los hogares españoles sobre los riesgos fiscales de no formalizar correctamente los movimientos de dinero entre parientes. Este lunes 26 de enero de 2026, la clave para evitar “sustos” tributarios reside en la documentación.
El riesgo: ¿Préstamo o Donación?
La diferencia entre un préstamo y una donación no la marca la intención de los padres, sino las pruebas aportadas:
- Donación: Es un regalo. Debe tributar por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD), cuyas cuotas varían drásticamente según la comunidad autónoma.
- Préstamo: El dinero debe devolverse. Está exento de impuestos, pero Hacienda exige que se demuestre que realmente es un préstamo.
Las 3 reglas de oro para prestar dinero sin riesgos
Para que la Agencia Tributaria no llame a tu puerta, ASUFIN recomienda seguir estos pasos:
- Redactar un contrato por escrito: Debe incluir los datos de ambas partes, la cantidad exacta, el plazo de devolución y la cuenta de destino. Es totalmente legal fijar un interés del 0%, pero este dato debe aparecer explícitamente en el papel.
- Registrar el Modelo 600: Este es el paso que más familias olvidan. Hay que presentar este modelo en la oficina de Hacienda autonómica en los 30 días posteriores a la firma. Es un trámite gratuito (está exento de Actos Jurídicos Documentados), pero sirve como prueba oficial de que el préstamo existe.
- Dejar rastro bancario: Evita el efectivo. Todas las entregas de dinero y las cuotas de devolución deben hacerse mediante transferencia bancaria. Conservar estos justificantes es la única forma de demostrarle a Hacienda que el dinero está volviendo al bolsillo de los padres.
¿Hay un límite de dinero?
No existe un límite legal para prestar dinero a un hijo, pero ASUFIN lanza una advertencia sobre la coherencia:
Si un padre con ingresos bajos presta una cantidad desorbitada, Hacienda sospechará de la veracidad de la operación. El importe debe ser acorde a la capacidad económica del prestamista.
Evitar conflictos familiares
Más allá de lo fiscal, documentar el préstamo protege la armonía familiar. Un contrato evita malentendidos entre hermanos sobre qué dinero fue un “regalo” y qué fue un “préstamo”, especialmente de cara a una futura herencia.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















