El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, anunció este jueves en el Congreso la creación de una “Alianza Mundial para el Multilateralismo”, con el objetivo de fortalecer la cooperación internacional y promover la solución pacífica de los conflictos, frente a lo que considera amenazas a los valores de paz y a las normas internacionales.
Durante su intervención, Albares destacó los riesgos globales que ponen en peligro la estabilidad internacional, mencionando situaciones como las crisis en Ucrania, Gaza, Venezuela, Irán y la presión geopolítica sobre Groenlandia. Señaló que todo está interrelacionado e impacta directamente en la estabilidad mundial. Sin referirse a Estados Unidos, defendió que España no aceptará un escenario basado en la injusticia, la arbitrariedad y la violencia, y abogó por el multilateralismo, el diálogo y el respeto al Derecho internacional.
En relación con Venezuela, el ministro recalcó que el futuro del país debe ser decidido por el pueblo venezolano mediante un diálogo democrático y procesos pacíficos, subrayando que España fue el primer país en emitir comunicados solicitando el respeto por la voluntad de los ciudadanos venezolanos y por las normas internacionales. Albares también destacó la acogida en España de alrededor de 200.000 refugiados venezolanos y defendió el papel del Gobierno en la mediación entre el régimen y la oposición.
La respuesta del Partido Popular fue inmediata. La diputada Cayetana Álvarez de Toledo acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de respaldar al régimen venezolano y de comprometer la democracia en España. Además, criticó al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, a quien calificó como “traficante de presos y lobista”. Álvarez de Toledo aseguró que el Gobierno está actuando en favor del régimen chavista y cuestionó su defensa de los derechos humanos en Venezuela.
Albares calificó la intervención de la diputada como “vergonzosa” y reprochó al PP su falta de capacidad para gobernar. Además, subrayó que las personas liberadas han reconocido la mediación del Gobierno y de Zapatero, y pidió a la oposición que evite instrumentalizar la situación venezolana con fines electorales.
El debate, caracterizado por una clara división política, contó también con opiniones de otros grupos del Parlamento. ERC y Podemos cuestionaron la actuación de Estados Unidos en la región, mientras que Junts y el PNV coincidieron en condenar al régimen de Nicolás Maduro, al tiempo que insistieron en la importancia de respetar el Derecho internacional y reforzar la seguridad en Europa.










