España continúa siendo el único país de la Unión Europea que no ha implementado el régimen de “IVA franquiciado” para los trabajadores autónomos con facturación anual inferior a 85.000 euros, pese a la obligación establecida por la normativa comunitaria.
En enero, la Comisión Europea (CE) inició un procedimiento contra España por no haber incorporado la Directiva 2020/285, que facilita que los pequeños comercios y profesionales independientes puedan emitir facturas exentas de IVA, eliminar las declaraciones trimestrales y reducir la carga administrativa.
Asociaciones del sector, como ATA, estiman que aproximadamente 500.000 autónomos podrían beneficiarse directamente de esta exención en caso de que se adoptara.
Qué implica la exención y sus efectos
- El régimen de IVA franquiciado permitiría a un trabajador autónomo con ingresos inferiores a 85.000 € anuales emitir facturas sin incluir IVA y evitar la obligación de presentar los modelos correspondientes a declaración.
- Esto facilitaría ofrecer precios más competitivos al no repercutir el 21 % del IVA y reduciría la carga burocrática, considerada una de las principales dificultades para pequeñas empresas y autónomos.
- Sin embargo, al no aplicarse en España, estos profesionales deben cumplir con todos los trámites del régimen general del IVA, independientemente de su volumen de facturación.
Opiniones del sector
El presidente de ATA calificó como “difícil de entender” que España haya rechazado esta medida, mientras otros países comunitarios ya la han implementado, y señaló que esta exención contribuiría a eliminar obstáculos para los autónomos.
Por otro lado, la organización UPTA acusa al Ministerio de Hacienda de paralizar de forma unilateral la aplicación del régimen de franquicia, que estaba programada inicialmente para enero de 2025.
Además, algunos gobiernos locales, como el Ayuntamiento de Madrid, han expresado su disconformidad con la política fiscal hacia los autónomos y han solicitado la exención del IVA para quienes facturen por debajo del límite establecido a nivel comunitario.
Consecuencias y riesgos
La falta de implementación de esta exención no solo representa un asunto burocrático o fiscal: el incumplimiento de la directiva europea podría acarrear sanciones por parte de la Comisión Europea.
Mientras tanto, numerosos pequeños negocios y profesionales independientes podrían mantenerse en desventaja frente a empresas de países donde la exención ya está en vigor, lo que afectaría su competitividad y la economía local.
Demandas de los autónomos
Los colectivos del sector solicitan:
- La puesta en marcha inmediata del régimen de IVA franquiciado para todos los autónomos con facturación inferior a 85.000 €.
- Una verdadera simplificación administrativa que reduzca la carga de las declaraciones periódicas.
- Que España deje de ser la excepción en la Unión Europea en materia de fiscalidad para pequeñas empresas y trabajadores autónomos.











