Con cerca de 100.000 folículos en el cuero cabelludo funcionando como “impresoras 3D”, el cabello es el segundo tejido que más rápido crece en el cuerpo y un detector clave de enfermedades.
A menudo lo vemos simplemente como un accesorio de nuestra identidad, pero el pelo es, en realidad, una de las obras de ingeniería biológica más complejas del ser humano. Según expertos de universidades como California e Irvine, cada hebra de cabello es un sensor de movimiento, un aliado en la curación de heridas y un meticuloso cronista de lo que ocurre dentro de nuestro organismo.
1. Un zoológico microscópico en tu cabeza
Al igual que el intestino, el cuero cabelludo posee su propio microbioma. Ralf Paus, dermatólogo de la Universidad de Miami, explica que los folículos albergan virus, bacterias y hongos beneficiosos. Este “zoológico” invisible no solo previene infecciones, sino que podría ser la clave para mejorar el color y la velocidad del crecimiento capilar.
2. El sensor de movimiento del cerebro
¿Te has preguntado por qué sientes hasta la brisa más leve? Los folículos están rodeados de terminaciones nerviosas que actúan como detectores de precisión. Las pestañas, por ejemplo, activan el parpadeo reflejo antes de que un insecto toque el ojo. Además, el pelo está conectado a los centros emocionales del cerebro; por ello, una caricia en el cabello resulta relajante, mientras que un tirón de cejas es profundamente doloroso.
3. Un “reloj interno” y un laboratorio químico
El pelo tiene su propio ritmo circadiano. Crece más rápido por la mañana y sigue ciclos de descanso y caída controlados por genes reloj. Pero lo más fascinante es su capacidad de archivo biológico:
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UNIRME GRATIS AL CANAL- Aspiradora de toxinas: Los folículos absorben compuestos del cuerpo y los depositan en el tallo (la parte muerta).
- Historial médico: Un solo centímetro de pelo contiene datos de un mes entero. Los médicos pueden detectar desde estrés crónico e intoxicaciones hasta si un paciente está cumpliendo con su medicación.
4. El termómetro del estrés
Al ser un tejido de crecimiento ultra rápido, el pelo consume muchísima energía. Por eso, cuando sufrimos una enfermedad, fiebre alta o estrés extremo, el cuerpo “apaga” la producción de cabello para ahorrar recursos. Esto explica por qué el pelo se cae tras un parto o una cirugía, aunque suele recuperarse en unos meses.
Curiosidad biológica: Los folículos tienen receptores de olor y sabor amargo. Se está investigando cómo ciertas fragancias podrían estimular el crecimiento del cabello directamente a través de estos receptores.

















