El incendio forestal de Fermoselle, en la provincia de Zamora, enfrenta este jueves 30 de julio un día clave. Las tareas nocturnas han conseguido contener el avance de las llamas en los flancos norte y este, aunque el fuego sigue activo y las previsiones de altas temperaturas y rachas intensas de viento dificultan, por ahora, que se pueda dar por controlado.
La pausa durante la noche permitió al operativo disminuir parte del riesgo que el miércoles por la tarde afectó a varias poblaciones de la comarca de Sayago. No obstante, la situación de emergencia continúa: permanecen zonas activas, numerosos focos calientes y áreas de difícil acceso donde un rebrote podría cambiar rápido el desarrollo del incendio.
Los flancos norte y este se estabilizan durante la noche
Los progresos más notables se han registrado en los flancos norte y este, que preocupaban especialmente al dispositivo de extinción. El trabajo constante durante la madrugada logró frenar la expansión allí, aunque los equipos continúan monitorizando los focos calientes dispersos por el perímetro.
El responsable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, Mariano Rodríguez, señaló que aún hay zonas con condiciones complejas. La mejora nocturna reduce el peligro inmediato, pero no es suficientemente sólida para considerar el incendio estabilizado en su totalidad.
Cuatro sectores siguen activos en el sur y el oeste
La preocupación principal se centra en los frentes sur y oeste, donde cuatro sectores siguen activos. La orografía del área de los Arribes del Duero, junto a la vegetación seca y las previsiones meteorológicas, dificultan el acceso y la actuación directa de las cuadrillas.
Los responsables del operativo no prevén controlar completamente el incendio este jueves. La evolución del fuego dependerá en gran medida de la intensidad y duración del viento, que puede avivar los focos activos y transportar brasas a zonas que estaban fuera del perímetro.
El calor y el viento dificultarán las labores de extinción
Las previsiones meteorológicas muestran un panorama desfavorable para las próximas horas. En Fermoselle, las temperaturas podrían acercarse a los 37 grados por la tarde, coincidiendo con el momento de mayor riesgo para el operativo.
Además del calor, se espera que el viento aumente en la segunda mitad del día. Los equipos temen que las rachas prolongadas reactiven focos calientes o provoquen nuevos avances en sectores que aún no han podido consolidarse. Por ello, la jornada se afronta con precaución a pesar de los avances conseguidos durante la madrugada.
Dos localidades más evacuadas durante la noche
La evolución del incendio llevó a ampliar las evacuaciones durante la noche a Villar del Buey y Pasariegos. En Villar del Buey se trasladó también a 25 personas mayores de una residencia hasta un centro en la capital de Zamora.
Estas evacuaciones se suman a las realizadas el miércoles en Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Tudera, Záfara, Argañín y Muga de Sayago. Al cierre del miércoles, la Junta registraba provisionalmente cerca de 950 personas evacuadas, cifra previa a los desalojos realizados en la madrugada.
Los pueblos evacuados mantienen esta medida temporal a la espera de que la evolución del fuego permita considerar el regreso de los residentes. Fermoselle y Fariza seguían bajo confinamiento durante las primeras horas del jueves.
Protección de viviendas y núcleos urbanos
Una de las prioridades durante la noche fue impedir que las llamas alcanzaran los cascos urbanos y las viviendas más expuestas. Los bomberos centraron gran parte de sus esfuerzos en Fermoselle y Palazuelo de Sayago, donde el fuego se aproximó peligrosamente a zonas habitadas.
En Fermoselle, las llamas afectaron a un chalé en las afueras y se acercaron a la residencia de mayores, cuyos usuarios fueron trasladados a un pabellón municipal junto con vecinos de viviendas aisladas y otras áreas amenazadas.
En Bermillo de Sayago se habilitó un polideportivo para acoger a algunos desalojados. Cruz Roja organizó el lugar para ofrecer alojamiento, alimentos y asistencia básica durante la emergencia.
Medio centenar de recursos operativos trabajaron en la madrugada
Unos 50 medios terrestres participaron durante la noche en la protección de viviendas, la lucha directa contra las llamas y el cierre del perímetro.
El dispositivo nocturno contó con técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas forestales, autobombas, maquinaria pesada y dotaciones de bomberos de las diputaciones de Zamora y Salamanca. Con la llegada del día se prevé la incorporación gradual de medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y viento lo permitan.
En las tareas también colaboran efectivos del operativo de incendios de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias, el Ministerio para la Transición Ecológica y los servicios provinciales de extinción.
El incendio se mantiene en nivel 2 de gravedad
El fuego comenzó alrededor de las 13:00 horas del miércoles en el término municipal de Fermoselle, dentro del parque natural de Arribes del Duero. Su rápida expansión llevó a elevarlo al Índice de Gravedad Potencial 2, dada la amenaza para la población, viviendas e infraestructuras.
Las primeras valoraciones indican que la superficie afectada supera las 6.000 hectáreas, aunque esta cifra se revisará cuando sea posible completar la medición del perímetro.
La prioridad sigue siendo proteger a la población, afianzar las zonas que han dejado de avanzar y evitar que el viento reactive el incendio. La mejora nocturna ofrece una oportunidad para trabajar, pero los responsables insisten en que el riesgo permanecerá durante todo el día.
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La pausa durante la noche permitió al operativo disminuir parte del riesgo que el miércoles por la tarde afectó a varias poblaciones de la comarca de Sayago. No obstante, la situación de emergencia continúa: permanecen zonas activas, numerosos focos calientes y áreas de difícil acceso donde un rebrote podría cambiar rápido el desarrollo del incendio.
Los flancos norte y este se estabilizan durante la noche
Los progresos más notables se han registrado en los flancos norte y este, que preocupaban especialmente al dispositivo de extinción. El trabajo constante durante la madrugada logró frenar la expansión allí, aunque los equipos continúan monitorizando los focos calientes dispersos por el perímetro.
El responsable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, Mariano Rodríguez, señaló que aún hay zonas con condiciones complejas. La mejora nocturna reduce el peligro inmediato, pero no es suficientemente sólida para considerar el incendio estabilizado en su totalidad.
Cuatro sectores siguen activos en el sur y el oeste
La preocupación principal se centra en los frentes sur y oeste, donde cuatro sectores siguen activos. La orografía del área de los Arribes del Duero, junto a la vegetación seca y las previsiones meteorológicas, dificultan el acceso y la actuación directa de las cuadrillas.
Los responsables del operativo no prevén controlar completamente el incendio este jueves. La evolución del fuego dependerá en gran medida de la intensidad y duración del viento, que puede avivar los focos activos y transportar brasas a zonas que estaban fuera del perímetro.
El calor y el viento dificultarán las labores de extinción
Las previsiones meteorológicas muestran un panorama desfavorable para las próximas horas. En Fermoselle, las temperaturas podrían acercarse a los 37 grados por la tarde, coincidiendo con el momento de mayor riesgo para el operativo.
Además del calor, se espera que el viento aumente en la segunda mitad del día. Los equipos temen que las rachas prolongadas reactiven focos calientes o provoquen nuevos avances en sectores que aún no han podido consolidarse. Por ello, la jornada se afronta con precaución a pesar de los avances conseguidos durante la madrugada.
Dos localidades más evacuadas durante la noche
La evolución del incendio llevó a ampliar las evacuaciones durante la noche a Villar del Buey y Pasariegos. En Villar del Buey se trasladó también a 25 personas mayores de una residencia hasta un centro en la capital de Zamora.
Estas evacuaciones se suman a las realizadas el miércoles en Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Tudera, Záfara, Argañín y Muga de Sayago. Al cierre del miércoles, la Junta registraba provisionalmente cerca de 950 personas evacuadas, cifra previa a los desalojos realizados en la madrugada.
Los pueblos evacuados mantienen esta medida temporal a la espera de que la evolución del fuego permita considerar el regreso de los residentes. Fermoselle y Fariza seguían bajo confinamiento durante las primeras horas del jueves.
Protección de viviendas y núcleos urbanos
Una de las prioridades durante la noche fue impedir que las llamas alcanzaran los cascos urbanos y las viviendas más expuestas. Los bomberos centraron gran parte de sus esfuerzos en Fermoselle y Palazuelo de Sayago, donde el fuego se aproximó peligrosamente a zonas habitadas.
En Fermoselle, las llamas afectaron a un chalé en las afueras y se acercaron a la residencia de mayores, cuyos usuarios fueron trasladados a un pabellón municipal junto con vecinos de viviendas aisladas y otras áreas amenazadas.
En Bermillo de Sayago se habilitó un polideportivo para acoger a algunos desalojados. Cruz Roja organizó el lugar para ofrecer alojamiento, alimentos y asistencia básica durante la emergencia.
Medio centenar de recursos operativos trabajaron en la madrugada
Unos 50 medios terrestres participaron durante la noche en la protección de viviendas, la lucha directa contra las llamas y el cierre del perímetro.
El dispositivo nocturno contó con técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas forestales, autobombas, maquinaria pesada y dotaciones de bomberos de las diputaciones de Zamora y Salamanca. Con la llegada del día se prevé la incorporación gradual de medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y viento lo permitan.
En las tareas también colaboran efectivos del operativo de incendios de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias, el Ministerio para la Transición Ecológica y los servicios provinciales de extinción.
El incendio se mantiene en nivel 2 de gravedad
El fuego comenzó alrededor de las 13:00 horas del miércoles en el término municipal de Fermoselle, dentro del parque natural de Arribes del Duero. Su rápida expansión llevó a elevarlo al Índice de Gravedad Potencial 2, dada la amenaza para la población, viviendas e infraestructuras.
Las primeras valoraciones indican que la superficie afectada supera las 6.000 hectáreas, aunque esta cifra se revisará cuando sea posible completar la medición del perímetro.
La prioridad sigue siendo proteger a la población, afianzar las zonas que han dejado de avanzar y evitar que el viento reactive el incendio. La mejora nocturna ofrece una oportunidad para trabajar, pero los responsables insisten en que el riesgo permanecerá durante todo el día.
El incendio forestal de Fermoselle, en la provincia de Zamora, enfrenta este jueves 30 de julio un día clave. Las tareas nocturnas han conseguido contener el avance de las llamas en los flancos norte y este, aunque el fuego sigue activo y las previsiones de altas temperaturas y rachas intensas de viento dificultan, por ahora, que se pueda dar por controlado.
La pausa durante la noche permitió al operativo disminuir parte del riesgo que el miércoles por la tarde afectó a varias poblaciones de la comarca de Sayago. No obstante, la situación de emergencia continúa: permanecen zonas activas, numerosos focos calientes y áreas de difícil acceso donde un rebrote podría cambiar rápido el desarrollo del incendio.
Los flancos norte y este se estabilizan durante la noche
Los progresos más notables se han registrado en los flancos norte y este, que preocupaban especialmente al dispositivo de extinción. El trabajo constante durante la madrugada logró frenar la expansión allí, aunque los equipos continúan monitorizando los focos calientes dispersos por el perímetro.
El responsable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, Mariano Rodríguez, señaló que aún hay zonas con condiciones complejas. La mejora nocturna reduce el peligro inmediato, pero no es suficientemente sólida para considerar el incendio estabilizado en su totalidad.
Cuatro sectores siguen activos en el sur y el oeste
La preocupación principal se centra en los frentes sur y oeste, donde cuatro sectores siguen activos. La orografía del área de los Arribes del Duero, junto a la vegetación seca y las previsiones meteorológicas, dificultan el acceso y la actuación directa de las cuadrillas.
Los responsables del operativo no prevén controlar completamente el incendio este jueves. La evolución del fuego dependerá en gran medida de la intensidad y duración del viento, que puede avivar los focos activos y transportar brasas a zonas que estaban fuera del perímetro.
El calor y el viento dificultarán las labores de extinción
Las previsiones meteorológicas muestran un panorama desfavorable para las próximas horas. En Fermoselle, las temperaturas podrían acercarse a los 37 grados por la tarde, coincidiendo con el momento de mayor riesgo para el operativo.
Además del calor, se espera que el viento aumente en la segunda mitad del día. Los equipos temen que las rachas prolongadas reactiven focos calientes o provoquen nuevos avances en sectores que aún no han podido consolidarse. Por ello, la jornada se afronta con precaución a pesar de los avances conseguidos durante la madrugada.
Dos localidades más evacuadas durante la noche
La evolución del incendio llevó a ampliar las evacuaciones durante la noche a Villar del Buey y Pasariegos. En Villar del Buey se trasladó también a 25 personas mayores de una residencia hasta un centro en la capital de Zamora.
Estas evacuaciones se suman a las realizadas el miércoles en Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Tudera, Záfara, Argañín y Muga de Sayago. Al cierre del miércoles, la Junta registraba provisionalmente cerca de 950 personas evacuadas, cifra previa a los desalojos realizados en la madrugada.
Los pueblos evacuados mantienen esta medida temporal a la espera de que la evolución del fuego permita considerar el regreso de los residentes. Fermoselle y Fariza seguían bajo confinamiento durante las primeras horas del jueves.
Protección de viviendas y núcleos urbanos
Una de las prioridades durante la noche fue impedir que las llamas alcanzaran los cascos urbanos y las viviendas más expuestas. Los bomberos centraron gran parte de sus esfuerzos en Fermoselle y Palazuelo de Sayago, donde el fuego se aproximó peligrosamente a zonas habitadas.
En Fermoselle, las llamas afectaron a un chalé en las afueras y se acercaron a la residencia de mayores, cuyos usuarios fueron trasladados a un pabellón municipal junto con vecinos de viviendas aisladas y otras áreas amenazadas.
En Bermillo de Sayago se habilitó un polideportivo para acoger a algunos desalojados. Cruz Roja organizó el lugar para ofrecer alojamiento, alimentos y asistencia básica durante la emergencia.
Medio centenar de recursos operativos trabajaron en la madrugada
Unos 50 medios terrestres participaron durante la noche en la protección de viviendas, la lucha directa contra las llamas y el cierre del perímetro.
El dispositivo nocturno contó con técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas forestales, autobombas, maquinaria pesada y dotaciones de bomberos de las diputaciones de Zamora y Salamanca. Con la llegada del día se prevé la incorporación gradual de medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y viento lo permitan.
En las tareas también colaboran efectivos del operativo de incendios de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias, el Ministerio para la Transición Ecológica y los servicios provinciales de extinción.
El incendio se mantiene en nivel 2 de gravedad
El fuego comenzó alrededor de las 13:00 horas del miércoles en el término municipal de Fermoselle, dentro del parque natural de Arribes del Duero. Su rápida expansión llevó a elevarlo al Índice de Gravedad Potencial 2, dada la amenaza para la población, viviendas e infraestructuras.
Las primeras valoraciones indican que la superficie afectada supera las 6.000 hectáreas, aunque esta cifra se revisará cuando sea posible completar la medición del perímetro.
La prioridad sigue siendo proteger a la población, afianzar las zonas que han dejado de avanzar y evitar que el viento reactive el incendio. La mejora nocturna ofrece una oportunidad para trabajar, pero los responsables insisten en que el riesgo permanecerá durante todo el día.
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La pausa durante la noche permitió al operativo disminuir parte del riesgo que el miércoles por la tarde afectó a varias poblaciones de la comarca de Sayago. No obstante, la situación de emergencia continúa: permanecen zonas activas, numerosos focos calientes y áreas de difícil acceso donde un rebrote podría cambiar rápido el desarrollo del incendio.
Los flancos norte y este se estabilizan durante la noche
Los progresos más notables se han registrado en los flancos norte y este, que preocupaban especialmente al dispositivo de extinción. El trabajo constante durante la madrugada logró frenar la expansión allí, aunque los equipos continúan monitorizando los focos calientes dispersos por el perímetro.
El responsable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, Mariano Rodríguez, señaló que aún hay zonas con condiciones complejas. La mejora nocturna reduce el peligro inmediato, pero no es suficientemente sólida para considerar el incendio estabilizado en su totalidad.
Cuatro sectores siguen activos en el sur y el oeste
La preocupación principal se centra en los frentes sur y oeste, donde cuatro sectores siguen activos. La orografía del área de los Arribes del Duero, junto a la vegetación seca y las previsiones meteorológicas, dificultan el acceso y la actuación directa de las cuadrillas.
Los responsables del operativo no prevén controlar completamente el incendio este jueves. La evolución del fuego dependerá en gran medida de la intensidad y duración del viento, que puede avivar los focos activos y transportar brasas a zonas que estaban fuera del perímetro.
El calor y el viento dificultarán las labores de extinción
Las previsiones meteorológicas muestran un panorama desfavorable para las próximas horas. En Fermoselle, las temperaturas podrían acercarse a los 37 grados por la tarde, coincidiendo con el momento de mayor riesgo para el operativo.
Además del calor, se espera que el viento aumente en la segunda mitad del día. Los equipos temen que las rachas prolongadas reactiven focos calientes o provoquen nuevos avances en sectores que aún no han podido consolidarse. Por ello, la jornada se afronta con precaución a pesar de los avances conseguidos durante la madrugada.
Dos localidades más evacuadas durante la noche
La evolución del incendio llevó a ampliar las evacuaciones durante la noche a Villar del Buey y Pasariegos. En Villar del Buey se trasladó también a 25 personas mayores de una residencia hasta un centro en la capital de Zamora.
Estas evacuaciones se suman a las realizadas el miércoles en Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Tudera, Záfara, Argañín y Muga de Sayago. Al cierre del miércoles, la Junta registraba provisionalmente cerca de 950 personas evacuadas, cifra previa a los desalojos realizados en la madrugada.
Los pueblos evacuados mantienen esta medida temporal a la espera de que la evolución del fuego permita considerar el regreso de los residentes. Fermoselle y Fariza seguían bajo confinamiento durante las primeras horas del jueves.
Protección de viviendas y núcleos urbanos
Una de las prioridades durante la noche fue impedir que las llamas alcanzaran los cascos urbanos y las viviendas más expuestas. Los bomberos centraron gran parte de sus esfuerzos en Fermoselle y Palazuelo de Sayago, donde el fuego se aproximó peligrosamente a zonas habitadas.
En Fermoselle, las llamas afectaron a un chalé en las afueras y se acercaron a la residencia de mayores, cuyos usuarios fueron trasladados a un pabellón municipal junto con vecinos de viviendas aisladas y otras áreas amenazadas.
En Bermillo de Sayago se habilitó un polideportivo para acoger a algunos desalojados. Cruz Roja organizó el lugar para ofrecer alojamiento, alimentos y asistencia básica durante la emergencia.
Medio centenar de recursos operativos trabajaron en la madrugada
Unos 50 medios terrestres participaron durante la noche en la protección de viviendas, la lucha directa contra las llamas y el cierre del perímetro.
El dispositivo nocturno contó con técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas forestales, autobombas, maquinaria pesada y dotaciones de bomberos de las diputaciones de Zamora y Salamanca. Con la llegada del día se prevé la incorporación gradual de medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y viento lo permitan.
En las tareas también colaboran efectivos del operativo de incendios de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias, el Ministerio para la Transición Ecológica y los servicios provinciales de extinción.
El incendio se mantiene en nivel 2 de gravedad
El fuego comenzó alrededor de las 13:00 horas del miércoles en el término municipal de Fermoselle, dentro del parque natural de Arribes del Duero. Su rápida expansión llevó a elevarlo al Índice de Gravedad Potencial 2, dada la amenaza para la población, viviendas e infraestructuras.
Las primeras valoraciones indican que la superficie afectada supera las 6.000 hectáreas, aunque esta cifra se revisará cuando sea posible completar la medición del perímetro.
La prioridad sigue siendo proteger a la población, afianzar las zonas que han dejado de avanzar y evitar que el viento reactive el incendio. La mejora nocturna ofrece una oportunidad para trabajar, pero los responsables insisten en que el riesgo permanecerá durante todo el día.
El incendio forestal de Fermoselle, en la provincia de Zamora, enfrenta este jueves 30 de julio un día clave. Las tareas nocturnas han conseguido contener el avance de las llamas en los flancos norte y este, aunque el fuego sigue activo y las previsiones de altas temperaturas y rachas intensas de viento dificultan, por ahora, que se pueda dar por controlado.
La pausa durante la noche permitió al operativo disminuir parte del riesgo que el miércoles por la tarde afectó a varias poblaciones de la comarca de Sayago. No obstante, la situación de emergencia continúa: permanecen zonas activas, numerosos focos calientes y áreas de difícil acceso donde un rebrote podría cambiar rápido el desarrollo del incendio.
Los flancos norte y este se estabilizan durante la noche
Los progresos más notables se han registrado en los flancos norte y este, que preocupaban especialmente al dispositivo de extinción. El trabajo constante durante la madrugada logró frenar la expansión allí, aunque los equipos continúan monitorizando los focos calientes dispersos por el perímetro.
El responsable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, Mariano Rodríguez, señaló que aún hay zonas con condiciones complejas. La mejora nocturna reduce el peligro inmediato, pero no es suficientemente sólida para considerar el incendio estabilizado en su totalidad.
Cuatro sectores siguen activos en el sur y el oeste
La preocupación principal se centra en los frentes sur y oeste, donde cuatro sectores siguen activos. La orografía del área de los Arribes del Duero, junto a la vegetación seca y las previsiones meteorológicas, dificultan el acceso y la actuación directa de las cuadrillas.
Los responsables del operativo no prevén controlar completamente el incendio este jueves. La evolución del fuego dependerá en gran medida de la intensidad y duración del viento, que puede avivar los focos activos y transportar brasas a zonas que estaban fuera del perímetro.
El calor y el viento dificultarán las labores de extinción
Las previsiones meteorológicas muestran un panorama desfavorable para las próximas horas. En Fermoselle, las temperaturas podrían acercarse a los 37 grados por la tarde, coincidiendo con el momento de mayor riesgo para el operativo.
Además del calor, se espera que el viento aumente en la segunda mitad del día. Los equipos temen que las rachas prolongadas reactiven focos calientes o provoquen nuevos avances en sectores que aún no han podido consolidarse. Por ello, la jornada se afronta con precaución a pesar de los avances conseguidos durante la madrugada.
Dos localidades más evacuadas durante la noche
La evolución del incendio llevó a ampliar las evacuaciones durante la noche a Villar del Buey y Pasariegos. En Villar del Buey se trasladó también a 25 personas mayores de una residencia hasta un centro en la capital de Zamora.
Estas evacuaciones se suman a las realizadas el miércoles en Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Tudera, Záfara, Argañín y Muga de Sayago. Al cierre del miércoles, la Junta registraba provisionalmente cerca de 950 personas evacuadas, cifra previa a los desalojos realizados en la madrugada.
Los pueblos evacuados mantienen esta medida temporal a la espera de que la evolución del fuego permita considerar el regreso de los residentes. Fermoselle y Fariza seguían bajo confinamiento durante las primeras horas del jueves.
Protección de viviendas y núcleos urbanos
Una de las prioridades durante la noche fue impedir que las llamas alcanzaran los cascos urbanos y las viviendas más expuestas. Los bomberos centraron gran parte de sus esfuerzos en Fermoselle y Palazuelo de Sayago, donde el fuego se aproximó peligrosamente a zonas habitadas.
En Fermoselle, las llamas afectaron a un chalé en las afueras y se acercaron a la residencia de mayores, cuyos usuarios fueron trasladados a un pabellón municipal junto con vecinos de viviendas aisladas y otras áreas amenazadas.
En Bermillo de Sayago se habilitó un polideportivo para acoger a algunos desalojados. Cruz Roja organizó el lugar para ofrecer alojamiento, alimentos y asistencia básica durante la emergencia.
Medio centenar de recursos operativos trabajaron en la madrugada
Unos 50 medios terrestres participaron durante la noche en la protección de viviendas, la lucha directa contra las llamas y el cierre del perímetro.
El dispositivo nocturno contó con técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas forestales, autobombas, maquinaria pesada y dotaciones de bomberos de las diputaciones de Zamora y Salamanca. Con la llegada del día se prevé la incorporación gradual de medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y viento lo permitan.
En las tareas también colaboran efectivos del operativo de incendios de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias, el Ministerio para la Transición Ecológica y los servicios provinciales de extinción.
El incendio se mantiene en nivel 2 de gravedad
El fuego comenzó alrededor de las 13:00 horas del miércoles en el término municipal de Fermoselle, dentro del parque natural de Arribes del Duero. Su rápida expansión llevó a elevarlo al Índice de Gravedad Potencial 2, dada la amenaza para la población, viviendas e infraestructuras.
Las primeras valoraciones indican que la superficie afectada supera las 6.000 hectáreas, aunque esta cifra se revisará cuando sea posible completar la medición del perímetro.
La prioridad sigue siendo proteger a la población, afianzar las zonas que han dejado de avanzar y evitar que el viento reactive el incendio. La mejora nocturna ofrece una oportunidad para trabajar, pero los responsables insisten en que el riesgo permanecerá durante todo el día.
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La pausa durante la noche permitió al operativo disminuir parte del riesgo que el miércoles por la tarde afectó a varias poblaciones de la comarca de Sayago. No obstante, la situación de emergencia continúa: permanecen zonas activas, numerosos focos calientes y áreas de difícil acceso donde un rebrote podría cambiar rápido el desarrollo del incendio.
Los flancos norte y este se estabilizan durante la noche
Los progresos más notables se han registrado en los flancos norte y este, que preocupaban especialmente al dispositivo de extinción. El trabajo constante durante la madrugada logró frenar la expansión allí, aunque los equipos continúan monitorizando los focos calientes dispersos por el perímetro.
El responsable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, Mariano Rodríguez, señaló que aún hay zonas con condiciones complejas. La mejora nocturna reduce el peligro inmediato, pero no es suficientemente sólida para considerar el incendio estabilizado en su totalidad.
Cuatro sectores siguen activos en el sur y el oeste
La preocupación principal se centra en los frentes sur y oeste, donde cuatro sectores siguen activos. La orografía del área de los Arribes del Duero, junto a la vegetación seca y las previsiones meteorológicas, dificultan el acceso y la actuación directa de las cuadrillas.
Los responsables del operativo no prevén controlar completamente el incendio este jueves. La evolución del fuego dependerá en gran medida de la intensidad y duración del viento, que puede avivar los focos activos y transportar brasas a zonas que estaban fuera del perímetro.
El calor y el viento dificultarán las labores de extinción
Las previsiones meteorológicas muestran un panorama desfavorable para las próximas horas. En Fermoselle, las temperaturas podrían acercarse a los 37 grados por la tarde, coincidiendo con el momento de mayor riesgo para el operativo.
Además del calor, se espera que el viento aumente en la segunda mitad del día. Los equipos temen que las rachas prolongadas reactiven focos calientes o provoquen nuevos avances en sectores que aún no han podido consolidarse. Por ello, la jornada se afronta con precaución a pesar de los avances conseguidos durante la madrugada.
Dos localidades más evacuadas durante la noche
La evolución del incendio llevó a ampliar las evacuaciones durante la noche a Villar del Buey y Pasariegos. En Villar del Buey se trasladó también a 25 personas mayores de una residencia hasta un centro en la capital de Zamora.
Estas evacuaciones se suman a las realizadas el miércoles en Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Tudera, Záfara, Argañín y Muga de Sayago. Al cierre del miércoles, la Junta registraba provisionalmente cerca de 950 personas evacuadas, cifra previa a los desalojos realizados en la madrugada.
Los pueblos evacuados mantienen esta medida temporal a la espera de que la evolución del fuego permita considerar el regreso de los residentes. Fermoselle y Fariza seguían bajo confinamiento durante las primeras horas del jueves.
Protección de viviendas y núcleos urbanos
Una de las prioridades durante la noche fue impedir que las llamas alcanzaran los cascos urbanos y las viviendas más expuestas. Los bomberos centraron gran parte de sus esfuerzos en Fermoselle y Palazuelo de Sayago, donde el fuego se aproximó peligrosamente a zonas habitadas.
En Fermoselle, las llamas afectaron a un chalé en las afueras y se acercaron a la residencia de mayores, cuyos usuarios fueron trasladados a un pabellón municipal junto con vecinos de viviendas aisladas y otras áreas amenazadas.
En Bermillo de Sayago se habilitó un polideportivo para acoger a algunos desalojados. Cruz Roja organizó el lugar para ofrecer alojamiento, alimentos y asistencia básica durante la emergencia.
Medio centenar de recursos operativos trabajaron en la madrugada
Unos 50 medios terrestres participaron durante la noche en la protección de viviendas, la lucha directa contra las llamas y el cierre del perímetro.
El dispositivo nocturno contó con técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas forestales, autobombas, maquinaria pesada y dotaciones de bomberos de las diputaciones de Zamora y Salamanca. Con la llegada del día se prevé la incorporación gradual de medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y viento lo permitan.
En las tareas también colaboran efectivos del operativo de incendios de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias, el Ministerio para la Transición Ecológica y los servicios provinciales de extinción.
El incendio se mantiene en nivel 2 de gravedad
El fuego comenzó alrededor de las 13:00 horas del miércoles en el término municipal de Fermoselle, dentro del parque natural de Arribes del Duero. Su rápida expansión llevó a elevarlo al Índice de Gravedad Potencial 2, dada la amenaza para la población, viviendas e infraestructuras.
Las primeras valoraciones indican que la superficie afectada supera las 6.000 hectáreas, aunque esta cifra se revisará cuando sea posible completar la medición del perímetro.
La prioridad sigue siendo proteger a la población, afianzar las zonas que han dejado de avanzar y evitar que el viento reactive el incendio. La mejora nocturna ofrece una oportunidad para trabajar, pero los responsables insisten en que el riesgo permanecerá durante todo el día.
El incendio forestal de Fermoselle, en la provincia de Zamora, enfrenta este jueves 30 de julio un día clave. Las tareas nocturnas han conseguido contener el avance de las llamas en los flancos norte y este, aunque el fuego sigue activo y las previsiones de altas temperaturas y rachas intensas de viento dificultan, por ahora, que se pueda dar por controlado.
La pausa durante la noche permitió al operativo disminuir parte del riesgo que el miércoles por la tarde afectó a varias poblaciones de la comarca de Sayago. No obstante, la situación de emergencia continúa: permanecen zonas activas, numerosos focos calientes y áreas de difícil acceso donde un rebrote podría cambiar rápido el desarrollo del incendio.
Los flancos norte y este se estabilizan durante la noche
Los progresos más notables se han registrado en los flancos norte y este, que preocupaban especialmente al dispositivo de extinción. El trabajo constante durante la madrugada logró frenar la expansión allí, aunque los equipos continúan monitorizando los focos calientes dispersos por el perímetro.
El responsable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, Mariano Rodríguez, señaló que aún hay zonas con condiciones complejas. La mejora nocturna reduce el peligro inmediato, pero no es suficientemente sólida para considerar el incendio estabilizado en su totalidad.
Cuatro sectores siguen activos en el sur y el oeste
La preocupación principal se centra en los frentes sur y oeste, donde cuatro sectores siguen activos. La orografía del área de los Arribes del Duero, junto a la vegetación seca y las previsiones meteorológicas, dificultan el acceso y la actuación directa de las cuadrillas.
Los responsables del operativo no prevén controlar completamente el incendio este jueves. La evolución del fuego dependerá en gran medida de la intensidad y duración del viento, que puede avivar los focos activos y transportar brasas a zonas que estaban fuera del perímetro.
El calor y el viento dificultarán las labores de extinción
Las previsiones meteorológicas muestran un panorama desfavorable para las próximas horas. En Fermoselle, las temperaturas podrían acercarse a los 37 grados por la tarde, coincidiendo con el momento de mayor riesgo para el operativo.
Además del calor, se espera que el viento aumente en la segunda mitad del día. Los equipos temen que las rachas prolongadas reactiven focos calientes o provoquen nuevos avances en sectores que aún no han podido consolidarse. Por ello, la jornada se afronta con precaución a pesar de los avances conseguidos durante la madrugada.
Dos localidades más evacuadas durante la noche
La evolución del incendio llevó a ampliar las evacuaciones durante la noche a Villar del Buey y Pasariegos. En Villar del Buey se trasladó también a 25 personas mayores de una residencia hasta un centro en la capital de Zamora.
Estas evacuaciones se suman a las realizadas el miércoles en Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Tudera, Záfara, Argañín y Muga de Sayago. Al cierre del miércoles, la Junta registraba provisionalmente cerca de 950 personas evacuadas, cifra previa a los desalojos realizados en la madrugada.
Los pueblos evacuados mantienen esta medida temporal a la espera de que la evolución del fuego permita considerar el regreso de los residentes. Fermoselle y Fariza seguían bajo confinamiento durante las primeras horas del jueves.
Protección de viviendas y núcleos urbanos
Una de las prioridades durante la noche fue impedir que las llamas alcanzaran los cascos urbanos y las viviendas más expuestas. Los bomberos centraron gran parte de sus esfuerzos en Fermoselle y Palazuelo de Sayago, donde el fuego se aproximó peligrosamente a zonas habitadas.
En Fermoselle, las llamas afectaron a un chalé en las afueras y se acercaron a la residencia de mayores, cuyos usuarios fueron trasladados a un pabellón municipal junto con vecinos de viviendas aisladas y otras áreas amenazadas.
En Bermillo de Sayago se habilitó un polideportivo para acoger a algunos desalojados. Cruz Roja organizó el lugar para ofrecer alojamiento, alimentos y asistencia básica durante la emergencia.
Medio centenar de recursos operativos trabajaron en la madrugada
Unos 50 medios terrestres participaron durante la noche en la protección de viviendas, la lucha directa contra las llamas y el cierre del perímetro.
El dispositivo nocturno contó con técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas forestales, autobombas, maquinaria pesada y dotaciones de bomberos de las diputaciones de Zamora y Salamanca. Con la llegada del día se prevé la incorporación gradual de medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y viento lo permitan.
En las tareas también colaboran efectivos del operativo de incendios de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias, el Ministerio para la Transición Ecológica y los servicios provinciales de extinción.
El incendio se mantiene en nivel 2 de gravedad
El fuego comenzó alrededor de las 13:00 horas del miércoles en el término municipal de Fermoselle, dentro del parque natural de Arribes del Duero. Su rápida expansión llevó a elevarlo al Índice de Gravedad Potencial 2, dada la amenaza para la población, viviendas e infraestructuras.
Las primeras valoraciones indican que la superficie afectada supera las 6.000 hectáreas, aunque esta cifra se revisará cuando sea posible completar la medición del perímetro.
La prioridad sigue siendo proteger a la población, afianzar las zonas que han dejado de avanzar y evitar que el viento reactive el incendio. La mejora nocturna ofrece una oportunidad para trabajar, pero los responsables insisten en que el riesgo permanecerá durante todo el día.
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UNIRME GRATIS AL CANALEl incendio forestal de Fermoselle, en la provincia de Zamora, enfrenta este jueves 30 de julio un día clave. Las tareas nocturnas han conseguido contener el avance de las llamas en los flancos norte y este, aunque el fuego sigue activo y las previsiones de altas temperaturas y rachas intensas de viento dificultan, por ahora, que se pueda dar por controlado.
La pausa durante la noche permitió al operativo disminuir parte del riesgo que el miércoles por la tarde afectó a varias poblaciones de la comarca de Sayago. No obstante, la situación de emergencia continúa: permanecen zonas activas, numerosos focos calientes y áreas de difícil acceso donde un rebrote podría cambiar rápido el desarrollo del incendio.
Los flancos norte y este se estabilizan durante la noche
Los progresos más notables se han registrado en los flancos norte y este, que preocupaban especialmente al dispositivo de extinción. El trabajo constante durante la madrugada logró frenar la expansión allí, aunque los equipos continúan monitorizando los focos calientes dispersos por el perímetro.
El responsable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, Mariano Rodríguez, señaló que aún hay zonas con condiciones complejas. La mejora nocturna reduce el peligro inmediato, pero no es suficientemente sólida para considerar el incendio estabilizado en su totalidad.
Cuatro sectores siguen activos en el sur y el oeste
La preocupación principal se centra en los frentes sur y oeste, donde cuatro sectores siguen activos. La orografía del área de los Arribes del Duero, junto a la vegetación seca y las previsiones meteorológicas, dificultan el acceso y la actuación directa de las cuadrillas.
Los responsables del operativo no prevén controlar completamente el incendio este jueves. La evolución del fuego dependerá en gran medida de la intensidad y duración del viento, que puede avivar los focos activos y transportar brasas a zonas que estaban fuera del perímetro.
El calor y el viento dificultarán las labores de extinción
Las previsiones meteorológicas muestran un panorama desfavorable para las próximas horas. En Fermoselle, las temperaturas podrían acercarse a los 37 grados por la tarde, coincidiendo con el momento de mayor riesgo para el operativo.
Además del calor, se espera que el viento aumente en la segunda mitad del día. Los equipos temen que las rachas prolongadas reactiven focos calientes o provoquen nuevos avances en sectores que aún no han podido consolidarse. Por ello, la jornada se afronta con precaución a pesar de los avances conseguidos durante la madrugada.
Dos localidades más evacuadas durante la noche
La evolución del incendio llevó a ampliar las evacuaciones durante la noche a Villar del Buey y Pasariegos. En Villar del Buey se trasladó también a 25 personas mayores de una residencia hasta un centro en la capital de Zamora.
Estas evacuaciones se suman a las realizadas el miércoles en Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Tudera, Záfara, Argañín y Muga de Sayago. Al cierre del miércoles, la Junta registraba provisionalmente cerca de 950 personas evacuadas, cifra previa a los desalojos realizados en la madrugada.
Los pueblos evacuados mantienen esta medida temporal a la espera de que la evolución del fuego permita considerar el regreso de los residentes. Fermoselle y Fariza seguían bajo confinamiento durante las primeras horas del jueves.
Protección de viviendas y núcleos urbanos
Una de las prioridades durante la noche fue impedir que las llamas alcanzaran los cascos urbanos y las viviendas más expuestas. Los bomberos centraron gran parte de sus esfuerzos en Fermoselle y Palazuelo de Sayago, donde el fuego se aproximó peligrosamente a zonas habitadas.
En Fermoselle, las llamas afectaron a un chalé en las afueras y se acercaron a la residencia de mayores, cuyos usuarios fueron trasladados a un pabellón municipal junto con vecinos de viviendas aisladas y otras áreas amenazadas.
En Bermillo de Sayago se habilitó un polideportivo para acoger a algunos desalojados. Cruz Roja organizó el lugar para ofrecer alojamiento, alimentos y asistencia básica durante la emergencia.
Medio centenar de recursos operativos trabajaron en la madrugada
Unos 50 medios terrestres participaron durante la noche en la protección de viviendas, la lucha directa contra las llamas y el cierre del perímetro.
El dispositivo nocturno contó con técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas forestales, autobombas, maquinaria pesada y dotaciones de bomberos de las diputaciones de Zamora y Salamanca. Con la llegada del día se prevé la incorporación gradual de medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y viento lo permitan.
En las tareas también colaboran efectivos del operativo de incendios de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias, el Ministerio para la Transición Ecológica y los servicios provinciales de extinción.
El incendio se mantiene en nivel 2 de gravedad
El fuego comenzó alrededor de las 13:00 horas del miércoles en el término municipal de Fermoselle, dentro del parque natural de Arribes del Duero. Su rápida expansión llevó a elevarlo al Índice de Gravedad Potencial 2, dada la amenaza para la población, viviendas e infraestructuras.
Las primeras valoraciones indican que la superficie afectada supera las 6.000 hectáreas, aunque esta cifra se revisará cuando sea posible completar la medición del perímetro.
La prioridad sigue siendo proteger a la población, afianzar las zonas que han dejado de avanzar y evitar que el viento reactive el incendio. La mejora nocturna ofrece una oportunidad para trabajar, pero los responsables insisten en que el riesgo permanecerá durante todo el día.

















