El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha iniciado un trabajo para mapear las zonas rurales y montañosas donde la cobertura de las pulseras antimaltrato presenta carencias. Las comisiones provinciales de violencia de género y juezas especializadas han señalado esta cuestión como un problema habitual.
Esther Rojo, presidenta del Observatorio desde noviembre pasado, subrayó en una reciente visita al Centro Cometa, encargado de gestionar estas pulseras telemáticas, la relevancia de este mapa. «Durante la visita, consulté directamente sobre la cobertura y me informaron que ya están elaborando este documento», declaró en una entrevista.
Cuando el Observatorio disponga de esta cartografía, la enviará a los juzgados que tratan casos de violencia de género, facilitando así que los magistrados tengan conocimiento de las limitaciones tecnológicas que pueden afectar el control de alejamiento impuesto a los agresores.
Esta iniciativa surge tras analizar las dificultades encontradas con las pulseras telemáticas, incluyendo los problemas derivados de la migración de datos entre proveedores, lo que ha generado preocupación por su impacto en la seguridad de las víctimas.
Rojo destacó especialmente la falta de cobertura en pequeñas localidades y áreas rurales, un asunto recurrente en las actas de las comisiones provinciales y en informes judiciales, donde la geolocalización tanto del agresor como de la víctima resulta poco fiable.
Las carencias en la cobertura afectan especialmente a zonas rurales remotas y regiones montañosas, y no son únicamente fallos puntuales, según explicó la presidenta del Observatorio. Resulta fundamental que la administración judicial conozca estas limitaciones para adoptar medidas protectoras adecuadas.
Desde el Centro Cometa han confirmado que estarán en condiciones de remitir en breve este mapa al Observatorio, que deberá actualizarse periódicamente para reflejar las mejoras y localizar con precisión las áreas que continúan presentando problemas.
La presidenta del Observatorio insistió en que identificar las áreas con deficiencias de cobertura es crucial tanto para las mujeres bajo protección como para los jueces responsables de establecer las medidas de seguridad. La protección integral de las víctimas de violencia de género es prioritaria en la aplicación de estas tecnologías de control.











