Con 47 puntos y casi asegurada la permanencia, el equipo ceutí se posiciona como la sorpresa de la temporada y centra su atención en el reto del ascenso.
El fútbol a menudo olvida con rapidez, pero lo que está consiguiendo la AD Ceuta en esta campaña merece un análisis retrospectivo para entender su situación actual. Con 47 puntos acumulados y una distancia de 16 respecto a los puestos de descenso, el club de la ciudad autónoma no solo garantiza su permanencia en la categoría faltando diez encuentros, sino que además ha dado un paso adelante para competir con los líderes de la clasificación.
Del temor inicial a la consolidación.
Los comienzos resultaron difíciles. El entrenador, José Juan Romero, lo recordó recientemente: “Aquella etapa generaba incertidumbre.” Un agosto complicado y tres derrotas consecutivas en el inicio del campeonato hicieron que varios pronosticaran un mal desenlace para el equipo. No obstante, la respuesta fue ejemplar. El Ceuta ha evolucionado desde ser un aspirante al descenso hasta conformar un conjunto con identidad definida, capaz de mostrar superioridad frente a rivales como el Cádiz.
Factores clave para el éxito: Estrategia, gestión y compromiso.
El logro del Ceuta es consecuencia de una estructura sólida que articula tres pilares fundamentales:
- Luhay Hamido (Presidente): Motor y base del proyecto deportivo.
- Edu Villegas (Director Deportivo): Arquitecto responsable de las decisiones clave en el mercado de fichajes.
- José Juan Romero: Entrenador reconocido por su labor, que ha sabido sacar el máximo provecho del plantel.
En el terreno de juego, el conjunto combina experiencia con ambición. Futbolistas como Aisar y Capa, que llegaron desde Tercera RFEF, se integran junto a destacados como Marcos Fernández, ariete en buena forma con 11 goles hasta la fecha, y Rubén Díez, una pieza clave en la creación colectiva.
El Murube como fortaleza y el desafío que viene.
Una de las bases de este progreso son las 11 victorias en el Murube, lo que ha convertido a este estadio en uno de los más complicados para los visitantes de la división. Con la tranquilidad que brinda la permanencia casi garantizada, el Ceuta encara una etapa crucial esta semana al enfrentarse a dos duros rivales, Burgos y Eibar, que luchan por acceder a los puestos que permiten la promoción.
El equipo ceutí ya no se limita a mantenerse; está decidido a competir con los mejores. Según Romero, se trata de un grupo comprometido que, tras asegurar la categoría, aspira a avanzar en sus objetivos con la vista puesta en logros históricos.
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