Una encuesta realizada por 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER muestra un escenario de crisis habitacional donde tres de cada cuatro arrendatarios destinan más del 30% de sus ingresos al pago del alquiler. Un 83% desea comprar vivienda, aunque más de un tercio piensa que nunca lo conseguirá.
España | La vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones para la sociedad española. Casi la mitad de la población tiene miedo de verse obligado a mudarse en los próximos dos años por razones económicas, porcentaje que aumenta hasta el 75% entre quienes viven en alquiler y supera el 56% en las generaciones Z y millennial, según una amplia encuesta realizada por la firma 40dB.
El estudio refleja una presión financiera generalizada. El 75% de los inquilinos dedica más del 30% de los ingresos de su hogar al pago de la renta mensual —llegando al 85% en el grupo de 18 a 29 años—. En lo que respecta a las hipotecas, la situación es igualmente complicada: el 57,4% de las familias con deuda hipotecaria también supera ese umbral del 30%, porcentaje que sube al 84,2% en entre los hipotecados centennials.
El sueño de la propiedad, una meta difícil de lograr
Aunque la mayoría desea tener una vivienda propia —interesa al 83% de quienes no poseen inmueble—, el pesimismo es notable. Un 35% de los consultados considera que nunca podrá alcanzar la compra de una casa y solo un 26,3% cree lograrlo dentro de los próximos diez años.
Más del 82% de las personas percibe un empeoramiento en las condiciones para acceder a una vivienda, calificando la búsqueda como más complicada que hace cinco años, con un impacto especial en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.
Emancipación dificultosa y dependencia parental
Esta dificultad económica afecta directamente el progreso vital de los jóvenes. Más del 52,7% de la generación Z y cerca del 18% de los millennials continúan residiendo en casa de sus padres o suegros. Además, en el grupo de 18 a 29 años es más frecuente vivir en un piso compartido alquilado (11,6%) que en una vivienda propia para uso exclusivo (9,4%).
Frente a esta situación de aumento de precios y salarios insuficientes, el apoyo familiar se ha vuelto esencial. Más de un tercio de los actuales propietarios recibió ayuda económica de familiares para comprar su casa —un porcentaje que asciende al 65,4% entre los centennials—. En el alquiler, la situación es similar: un 21,9% de los inquilinos depende de contribuciones familiares regulares u ocasionales para cubrir la renta mensual.
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Más del 82% de las personas percibe un empeoramiento en las condiciones para acceder a una vivienda, calificando la búsqueda como más complicada que hace cinco años, con un impacto especial en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.
Emancipación dificultosa y dependencia parental
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Frente a esta situación de aumento de precios y salarios insuficientes, el apoyo familiar se ha vuelto esencial. Más de un tercio de los actuales propietarios recibió ayuda económica de familiares para comprar su casa —un porcentaje que asciende al 65,4% entre los centennials—. En el alquiler, la situación es similar: un 21,9% de los inquilinos depende de contribuciones familiares regulares u ocasionales para cubrir la renta mensual.
Una encuesta realizada por 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER muestra un escenario de crisis habitacional donde tres de cada cuatro arrendatarios destinan más del 30% de sus ingresos al pago del alquiler. Un 83% desea comprar vivienda, aunque más de un tercio piensa que nunca lo conseguirá.
España | La vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones para la sociedad española. Casi la mitad de la población tiene miedo de verse obligado a mudarse en los próximos dos años por razones económicas, porcentaje que aumenta hasta el 75% entre quienes viven en alquiler y supera el 56% en las generaciones Z y millennial, según una amplia encuesta realizada por la firma 40dB.
El estudio refleja una presión financiera generalizada. El 75% de los inquilinos dedica más del 30% de los ingresos de su hogar al pago de la renta mensual —llegando al 85% en el grupo de 18 a 29 años—. En lo que respecta a las hipotecas, la situación es igualmente complicada: el 57,4% de las familias con deuda hipotecaria también supera ese umbral del 30%, porcentaje que sube al 84,2% en entre los hipotecados centennials.
El sueño de la propiedad, una meta difícil de lograr
Aunque la mayoría desea tener una vivienda propia —interesa al 83% de quienes no poseen inmueble—, el pesimismo es notable. Un 35% de los consultados considera que nunca podrá alcanzar la compra de una casa y solo un 26,3% cree lograrlo dentro de los próximos diez años.
Más del 82% de las personas percibe un empeoramiento en las condiciones para acceder a una vivienda, calificando la búsqueda como más complicada que hace cinco años, con un impacto especial en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.
Emancipación dificultosa y dependencia parental
Esta dificultad económica afecta directamente el progreso vital de los jóvenes. Más del 52,7% de la generación Z y cerca del 18% de los millennials continúan residiendo en casa de sus padres o suegros. Además, en el grupo de 18 a 29 años es más frecuente vivir en un piso compartido alquilado (11,6%) que en una vivienda propia para uso exclusivo (9,4%).
Frente a esta situación de aumento de precios y salarios insuficientes, el apoyo familiar se ha vuelto esencial. Más de un tercio de los actuales propietarios recibió ayuda económica de familiares para comprar su casa —un porcentaje que asciende al 65,4% entre los centennials—. En el alquiler, la situación es similar: un 21,9% de los inquilinos depende de contribuciones familiares regulares u ocasionales para cubrir la renta mensual.
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España | La vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones para la sociedad española. Casi la mitad de la población tiene miedo de verse obligado a mudarse en los próximos dos años por razones económicas, porcentaje que aumenta hasta el 75% entre quienes viven en alquiler y supera el 56% en las generaciones Z y millennial, según una amplia encuesta realizada por la firma 40dB.
El estudio refleja una presión financiera generalizada. El 75% de los inquilinos dedica más del 30% de los ingresos de su hogar al pago de la renta mensual —llegando al 85% en el grupo de 18 a 29 años—. En lo que respecta a las hipotecas, la situación es igualmente complicada: el 57,4% de las familias con deuda hipotecaria también supera ese umbral del 30%, porcentaje que sube al 84,2% en entre los hipotecados centennials.
El sueño de la propiedad, una meta difícil de lograr
Aunque la mayoría desea tener una vivienda propia —interesa al 83% de quienes no poseen inmueble—, el pesimismo es notable. Un 35% de los consultados considera que nunca podrá alcanzar la compra de una casa y solo un 26,3% cree lograrlo dentro de los próximos diez años.
Más del 82% de las personas percibe un empeoramiento en las condiciones para acceder a una vivienda, calificando la búsqueda como más complicada que hace cinco años, con un impacto especial en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.
Emancipación dificultosa y dependencia parental
Esta dificultad económica afecta directamente el progreso vital de los jóvenes. Más del 52,7% de la generación Z y cerca del 18% de los millennials continúan residiendo en casa de sus padres o suegros. Además, en el grupo de 18 a 29 años es más frecuente vivir en un piso compartido alquilado (11,6%) que en una vivienda propia para uso exclusivo (9,4%).
Frente a esta situación de aumento de precios y salarios insuficientes, el apoyo familiar se ha vuelto esencial. Más de un tercio de los actuales propietarios recibió ayuda económica de familiares para comprar su casa —un porcentaje que asciende al 65,4% entre los centennials—. En el alquiler, la situación es similar: un 21,9% de los inquilinos depende de contribuciones familiares regulares u ocasionales para cubrir la renta mensual.
















