En Tenerife, la Policía Nacional logró arrestar, en un plazo de 72 horas, a dos individuos buscados por las autoridades italianas por su presunta relación con la Camorra napolitana. Ambos tenían en su contra una Orden Europea de Detención y Entrega, enfrentando cargos que podrían implicar penas acumuladas de hasta 60 años de prisión.
Según la información facilitada por la Policía, uno de los detenidos es un objetivo importante debido a su rol como líder del clan Cancello-Raia-Cifariello, una organización criminal recientemente establecida en Campania. Se presume que el fugitivo continuaba gestionando las operaciones del grupo desde Tenerife. Fue capturado el miércoles en un complejo de apartamentos turísticos ubicado en Rocas de Mar, al sur de la isla. Las acusaciones contra él incluyen chantaje, extorsión, secuestro, detención ilegal y toma de rehenes, delitos que podrían conllevar hasta treinta años de cárcel.
El segundo arrestado también estaba requerido por su pertenencia a ese mismo clan mafioso y por su probable implicación en un ataque con arma de fuego ocurrido en 2024 en Striano, Italia. En dicho incidente se realizaron hasta doce disparos contra un hombre en la vía pública. Tras la alerta enviada por la Red ENFAST, las autoridades españolas encontraron al sospechoso en un apartamento turístico de Tenerife, donde fue detenido en menos de 24 horas después de que se activara la búsqueda internacional.
Las pesquisas se iniciaron a finales de octubre, cuando la red ENFAST en Italia y la Oficina Sirene de la Policía Nacional en España solicitaron colaboración a través del intercambio de información policial del Sistema de Información Schengen (SIS).
El clan Cancello-Raia-Cifariello, presuntamente liderado por los hermanos Elia y Maurizio Cancello junto con Ferdinando Cifarielli, habría aprovechado el vacío de poder ocasionado por recientes detenciones y conflictos internos en la histórica familia Amato-Pagano, de acuerdo con medios locales en Campania.
