La Comunidad de Madrid concedió más de 75.000 euros en contratos a Antonio Castillo Algarra, asesor externo vinculado a la mística religiosa. Esta situación ha desencadenado una serie de dimisiones en la Consejería de Educación y Cultura y una rebelión interna dentro del PP madrileño.
MADRID – Lo que inicialmente parecía una modificación técnica en la Puerta del Sol se ha convertido en la crisis más importante de la legislatura para Isabel Díaz Ayuso. La figura de Antonio Castillo Algarra, referido en círculos políticos como un «iluminado religioso», ha causado un serio impacto institucional tras revelarse que ejerció una influencia significativa en las áreas de Educación y Cultura como asesor externo, mientras obtenía contratos públicos que superan los 75.000 euros.
El origen de la polémica: obras teatrales y mística
La controversia gira en torno a la asignación de fondos públicos para la producción de obras de teatro con temáticas de carácter religioso y místico dirigidas por Castillo Algarra. Estas adjudicaciones, realizadas mientras él tenía una influencia considerable en la Consejería, han levantado dudas sobre posibles prácticas arbitrarias y sectarismo.
La crisis ha avanzado rápidamente esta semana con dos acontecimientos clave:
- Destitución de Emilio Viciana: Ayuso relevo al consejero de Educación debido a dificultades para manejar el conflicto con universidades públicas, pero también para contener el impacto del escándalo de los contratos.
- Dimisiones consecutivas: La salida de Viciana desencadenó una serie de renuncias de altos cargos que no querían estar asociados a la gestión de las subvenciones culturales.
La división interna en el PP: «Los pocholos»
Este caso ha evidenciado una fractura dentro del Partido Popular de Madrid. Un grupo de diputados y funcionarios, apodados «Los pocholos» en la Asamblea, se ha opuesto al ala más conservadora del Gobierno regional. Esta facción critica la fuerte presencia de asesores externos con posturas ideológicas radicales y la administración personalista de los fondos culturales.
La oposición, liderada por el PSOE madrileño y Más Madrid, ha respondido rápidamente. Los socialistas piden la renovación completa de la cúpula de la Consejería, mientras que desde Sumar acusan a Ayuso de proteger prácticas irregulares en la adjudicación de contratos menores.
Educación y Cultura bajo escrutinio
Este escándalo se suma a otros problemas del Gobierno de Ayuso, como el recorte de subvenciones al Círculo de Bellas Artes, que había generado críticas por supuesto intervencionismo ideológico. No obstante, el caso Castillo Algarra añade una dimensión inédita: la mezcla entre la mística religiosa y la gestión de dinero público, algo que ha inquietado incluso a sectores conservadores dentro del PP.
Mientras la Fiscalía investiga otros asuntos vinculados a la administración regional, Ayuso debe reconstruir su equipo en un momento de alta tensión parlamentaria, intentando desvincularse de un asesor cuyas producciones teatrales han desencadenado una crisis política significativa en la Puerta del Sol.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















