La lavadora funciona continuamente, pero con el paso del tiempo acumula residuos de detergente, pelusas y en ocasiones cal y humedad. Esta combinación puede generar olores desagradables, manchas en la ropa y un deterioro prematuro de sus componentes. La buena noticia es que con una sencilla rutina de limpieza interior puedes mantenerla en óptimas condiciones y extender su duración.
Razones por las que la lavadora se ensucia internamente
Durante el lavado, no toda la suciedad se elimina completamente con el agua. Pequeñas cantidades quedan en partes clave como el tambor, la junta de la puerta (en modelos de carga frontal), el compartimento del detergente y los filtros. Además, el uso frecuente de ciclos cortos y temperaturas bajas facilita que los residuos permanezcan sin disolverse del todo.
Preparación y precauciones antes de comenzar
Desconecta la lavadora de la corriente antes de manipular piezas internas con las manos. Prepara un paño de microfibra, un cepillo pequeño o un cepillo de dientes usado, y un recipiente para recoger agua si tu modelo permite hacerlo en el área del filtro.
No combines distintos productos de limpieza. Si eliges usar vinagre o algún producto específico, evita mezclarlos con otros productos químicos.
1) Limpieza del compartimento de detergente
Este compartimento suele acumular residuos con facilidad. Desmóntalo, si es desmontable, y límpialo con agua tibia. Si encuentras acumulaciones endurecidas, frótalas con suavidad usando el cepillo para eliminar los restos. Después, seca bien las piezas y vuelve a instalarlo.
Si la lavadora tiene diferentes compartimentos para funciones como lavado, suavizante o prelavado, asegúrate de limpiar cada uno exhaustivamente.
2) Limpia la junta y el borde de la puerta (para lavadoras de carga frontal)
En los modelos de carga frontal, la junta de la puerta suele retener pelusas y humedad. Abre la puerta y examina el pliegue en la goma. Pasa un paño húmedo para quitar la suciedad superficial y, si es necesario, utiliza el cepillo para limpiar las zonas de difícil acceso.
Una vez finalizado, seca bien la zona con un paño para evitar la formación de moho y malos olores.
3) Realiza un ciclo de limpieza del tambor
Limpiar el tambor ayuda a eliminar residuos acumulados que no son visibles. La mayoría de las lavadoras cuentan con un programa específico de limpieza del tambor. Utilízalo si está disponible, siguiendo las indicaciones del fabricante.
En caso de no disponer de este programa, puedes realizar un ciclo de lavado a alta temperatura sin ropa para eliminar suciedad interna. Si no hay instrucciones específicas, utiliza sólo productos recomendados para la limpieza de lavadoras o alternativas seguras para ello.
Es importante mantener buena ventilación en el lugar durante el ciclo.
4) No olvides limpiar el filtro de la bomba
Ubicado generalmente en la parte inferior frontal, detrás de una tapa, el filtro atrapa pelusas, monedas y otros residuos pequeños. Limpiarlo regularmente evita atascos y mejora el drenaje.
Coloca un recipiente debajo de la salida y con cuidado abre la tapa. Extrae el filtro, elimina los restos acumulados y vuelve a colocarlo. Si sale algo de agua, es normal porque el sistema retiene algo de líquido.
5) Revisa con precaución el tubo y el desagüe
Si detectas que la lavadora drena lentamente o emite ruidos extraños, el problema podría ser el desagüe o la manguera. No fuerces conexiones ni desmontes piezas más allá de lo necesario si no estás seguro. En estas situaciones es recomendable consultar el manual o solicitar asistencia técnica.
Hábitos sencillos para prolongar la vida útil de la lavadora
- No sobrecargues la lavadora: la ropa debe tener espacio para moverse para que el lavado sea efectivo.
- Utiliza la cantidad adecuada de detergente: el exceso puede dejar residuos que se acumulan en el tambor y el compartimento.
- Deja la puerta entreabierta después del lavado (si el modelo lo permite) para ventilar el interior.
- Retira la ropa lo antes posible: la humedad prolongada favorece la aparición de malos olores.
- Alterna los programas de lavado y evita depender siempre de ciclos muy cortos que podrían dejar la ropa con sensación de suciedad.
Indicadores para una limpieza más profunda
- Olores desagradables persistentes a pesar de que la ropa esté limpia.
- Manchas o velos visibles en la ropa.
- Pelusa acumulada en la junta.
- Ruidos poco habituales, drenaje lento o dificultades para evacuar el agua.
Mantener una rutina de limpieza interna y adoptar buenos hábitos de uso contribuye a que la lavadora funcione con mayor eficacia y conserve su rendimiento. Comienza limpiando las partes básicas (compartimento, junta y tambor) y complementa con el filtro, ya que esta combinación suele ser la más efectiva para prevenir problemas y prolongar la vida del aparato.
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