Los olores desagradables en el frigorífico son más habituales de lo que se piensa y suelen originarse por causas concretas: restos de alimentos, derrames sin limpiar, envases abiertos o una bandeja de goteo sucia. Afortunadamente, aplicando un método sencillo y constante, es posible recuperar un aroma fresco y agradable sin dificultad.
Detecta el origen del olor
Antes de proceder con la limpieza, es importante identificar la fuente del mal olor. Abre el frigorífico y examina:
- Las juntas de las puertas, donde a menudo se acumulan restos y líquidos.
- Estantes y cajones, prestando atención a esquinas y zonas con posibles gotas.
- La bandeja recolectora de líquidos (si es accesible) y las áreas cercanas al desagüe.
- Alimentos caducados, abiertos o con envases dañados.
Cuando el olor se concentra en una zona, suele deberse a un derrame, alimento que ha liberado olor o líquidos acumulados.
Procedimiento de limpieza detallado
Para eliminar eficazmente el olor, es fundamental limpiar a fondo y secar bien el interior. Sigue estos pasos:
1) Vacía y clasifica
Extrae todos los alimentos y revisa su estado. Desecha los que estén en mal estado o con envases rotos. Aprovecha para limpiar recipientes y tuppers.
2) Quita bandejas y cajones
Si es posible, retira estantes, cajones y bandejas para evitar dejar áreas sin limpiar.
3) Limpia con un desengrasante suave
Utiliza agua tibia con un limpiador suave o jabón neutro. Ante manchas difíciles, emplea un paño húmedo y paciencia, evitando productos agresivos que puedan dañar las superficies o plásticos.
4) Enjuaga y seca
El aclarado y especialmente el secado completo son esenciales para evitar que la humedad mantenga o fomente el olor.
5) Atiende juntas y esquinas
Limpiar cuidadosamente las juntas de las puertas, incluyendo pliegues y rincones, es clave, ya que pequeñas acumulaciones pueden generar olores perceptibles.
Neutraliza el olor de forma segura
Después de limpiar, pueden quedar olores persistentes. Para neutralizarlos, puedes usar productos comunes que absorben malos olores:
- Bicarbonato de sodio: coloca un recipiente abierto con bicarbonato dentro del frigorífico para ayudar a absorber olores.
- Carbón activo: útil para olores más resistentes; se encuentra en saquitos o filtros diseñados para este fin.
Coloca estos productos en lugares donde no interfieran y evita su contacto directo con los alimentos. Cuando el olor disminuya, reemplaza o retira según las indicaciones del producto.
Consejos para prevenir malos olores
Para evitar que los olores reaparezcan, resulta fundamental adoptar medidas preventivas:
- Envuelve correctamente alimentos con olores fuertes como pescados, quesos o platos preparados para evitar que el olor se disperse.
- Atiende los derrames tan pronto como ocurran, ya que pequeñas gotas pueden generar malos olores al enfriarse.
- Utiliza recipientes herméticos en lugar de dejar alimentos sin tapar o en bolsas abiertas.
- No sobrecargues el interior del frigorífico para facilitar la circulación del aire y evitar acumulaciones de olor en zonas menos ventiladas.
- Mantén la temperatura y conservación según las indicaciones del fabricante para prevenir el deterioro de los alimentos.
Cuándo revisar aspectos adicionales
Si tras limpiar y conservar correctamente los alimentos el olor persiste o reaparece frecuentemente, puede existir un problema con el sistema de drenaje o acumulación de humedad en alguna zona. En esos casos, conviene consultar el manual del fabricante o solicitar asistencia técnica.
Conclusión
Eliminar los malos olores del frigorífico no es complicado. La combinación de una limpieza exhaustiva, un buen secado y hábitos preventivos en el almacenamiento permite que el frigorífico cumpla eficazmente su función: conservar los alimentos sin que los olores sean un inconveniente.
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