La estación de esquí de Crans-Montana, en Suiza, fue escenario de una tragedia durante la celebración de Año Nuevo que ha dejado al menos 40 muertos y 115 personas heridas, muchas con lesiones severas, según informó la policía del cantón del Valais.
El suceso se produjo alrededor de la 1:30 de la madrugada en el club nocturno Le Constellation, donde se realizaba un encuentro con gran afluencia de personas. El ministro italiano de Exteriores, Antonio Tajani, confirmó que 16 ciudadanos italianos están desaparecidos y que 12 continuaban hospitalizados con quemaduras graves. Asimismo, se reportaron heridos de múltiples nacionalidades, incluyendo por lo menos dos franceses.
Las autoridades indicaron que la explosión junto con el incendio podrían haberse originado por el empleo inapropiado de pirotecnia en un espacio cerrado, aunque mantienen abiertas todas las líneas de investigación y descartan que haya sido un atentado.
El presidente suizo, Guy Parmelin, describió el incidente como una de las tragedias más graves en la historia reciente del país, destacando que la mayoría de las víctimas son jóvenes. Los equipos de emergencias siguen operando en condiciones difíciles y varios de los heridos han sido trasladados a hospitales especializados en Zúrich y Lausana.
Actualmente, la estación de esquí Crans-Montana, uno de los destinos más exclusivos de Suiza, permanece acordonada mientras se procede a la identificación de las víctimas y la atención médica de los afectados. Las autoridades han establecido líneas telefónicas de atención para familiares y mantienen el control estricto de la zona.











