Las dos ciudades autónomas ocupan los últimos puestos en valoración del sistema sanitario, según el último barómetro del CIS
Según los datos más recientes del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) para 2025, Ceuta y Melilla presentan la percepción más negativa entre los ciudadanos respecto a la sanidad pública en España. El estudio destaca que estas localidades encabezan la lista de menor satisfacción con la gestión sanitaria dependiente del Gobierno central.
En Ceuta, el 28,5% de los encuestados declara estar muy insatisfecho con el sistema sanitario público, mientras que en Melilla este índice es del 11,3%. Estos porcentajes posicionan a ambas ciudades autónomas como las peor evaluadas del país en este ámbito.
El informe también revela una fuerte demanda de reformas estructurales. En Melilla, el 54,8% de la población considera necesaria una reforma profunda del sistema sanitario, frente al 20,8% de Ceuta. Además, un 33,9% de los ceutíes y un 18,8% de los melillenses opinan que la sanidad pública funciona deficiente y requiere intervenciones importantes para mejorar la atención a los pacientes.
Incremento del interés hacia la sanidad privada
El barómetro del CIS también indica un considerable aumento del interés por la sanidad privada en ambas ciudades. En Melilla, el 64,6% de los ciudadanos elegiría un modelo sanitario privado si tuviera esta opción, mientras que en Ceuta esta preferencia alcanza el 45% de los encuestados.
Este cambio hacia la sanidad privada parece estar motivado por la percepción de deficiencias en la atención pública, la falta de recursos y las demoras en la provisión de servicios, factores que refuerzan la imagen de la sanidad privada como una alternativa más eficiente.
Detalles metodológicos del estudio
La investigación se llevó a cabo entre abril y octubre de 2025, con la participación de 7.800 personas de todo el país. De ellas, 252 entrevistas correspondieron a Ceuta y Melilla, distribuidas equitativamente con 126 encuestas en cada ciudad.
Los resultados subrayan la necesidad de que el Gobierno central revise el modelo de gestión sanitaria en estas ciudades autónomas, considerando tanto la percepción de los ciudadanos como el aumento del interés por opciones privadas.
El CIS concluye que Ceuta y Melilla siguen enfrentando importantes retos para garantizar una sanidad pública de calidad que cumpla con las expectativas y necesidades de sus habitantes.











