Se intensifica la investigación sobre el desplome de la pasarela de El Bocal. La jueza destaca una «negligencia grave» en su mantenimiento y extiende la causa a un tercer alto cargo del Ministerio para la Transición Ecológica.
SANTANDER – 21 de abril de 2026. El proceso judicial relacionado con el trágico suceso ocurrido en la senda costera de Santander, en el que murieron seis jóvenes el pasado marzo, ha avanzado significativamente. La magistrada encargada ha emitido un auto imputando seis presuntos homicidios por imprudencia grave a tres funcionarios de la Demarcación de Costas en Cantabria.
Una «posición de garante» ignorada
Tras analizar los informes periciales más recientes, la jueza ha decidido ampliar el marco penal del caso. Inicialmente, la atención estaba centrada en dos técnicos, pero ahora se ha incluido a un tercer implicado, un ex jefe de servicio que desempeñó ese puesto por casi diez años. Según el auto, este funcionario tenía una «clara posición de garante», siendo responsable de supervisar, ordenar y verificar el estado de la pasarela.
El tribunal considera que existió una prolongada inacción en las funciones. Las pesquisas revelan que durante largos años no se efectuaron inspecciones técnicas exhaustivas en la estructura, pese a su exposición a condiciones marinas altamente corrosivas.
Materiales inapropiados y deficiente mantenimiento
El informe pericial que sustenta la imputación detalla que los herrajes y componentes metálicos de soporte eran claramente inadecuados para un entorno de acantilados. Entre los aspectos destacados se encuentran:
- Las limitadas labores de conservación fueron «tardías y superficiales».
- Los trabajos realizados se enfocaron únicamente en el revestimiento de madera, descuidando la estructura de soporte.
- La caída de la pasarela fue consecuencia del deterioro desenfrenado de los elementos metálicos oxidados.
Futuras diligencias: declaraciones previstas para mayo
Para el próximo 15 de mayo, la jueza ha citado a los tres funcionarios imputados para que rindan declaración en sede judicial. Por otro lado, ha rechazado la solicitud del Ayuntamiento de Santander para que el ingeniero que diseñó la pasarela sea investigado, manteniéndolo por ahora como testigo-perito.
Adicionalmente, la única sobreviviente del accidente será evaluada por un médico forense con el fin de determinar posibles secuelas físicas y psicológicas, lo que podría implicar cargos adicionales por lesiones.
La tragedia de El Bocal continúa afectando a la sociedad de Cantabria, mientras que las familias de las víctimas —que actúan como acusación particular— demandan que se esclarezcan todas las responsabilidades en la administración pública.
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