Bilbao se prepara para recibir un enfrentamiento destacado del fútbol vasco. Athletic Club y Real Sociedad vuelven a cruzarse en una semifinal de Copa del Rey, un choque que se prevé intenso y competitivo después del empate registrado en su reciente encuentro de Liga.
El último derbi liguero terminó en 1-1, un resultado condicionado por la expulsión de Brais Méndez que afectó el tramo final y equilibró la superioridad mostrada por la Real durante la mayor parte del partido. Ambos futbolistas cumplirán sus sanciones en competiciones distintas: Paredes no podrá jugar hoy, mientras que el jugador gallego de la Real aún tiene un partido pendiente.
Aunque los dos partidos están próximos en el calendario, la semifinal supone un contexto distinto al del reciente duelo liguero. Se trata de la primera fase de una eliminatoria disputada a doble partido, que continuará el 4 de marzo en Anoeta, con modificaciones en las alineaciones. Para el Athletic, Laporte refuerza la defensa, y Iñaki Williams ha recuperado su ritmo y confianza. Sin embargo, Sancet sigue sin estar disponible y la defensa deberá adaptarse por las ausencias de Yuri, Paredes y Yeray, dejando a Monreal como un jugador fundamental. El equipo llega con buen ánimo tras ganar sus últimos dos encuentros frente a Valencia y Levante, algo que no había logrado desde agosto.
En la Real Sociedad, las bajas también afectan la convocatoria: Marrero, Zakharyan, Barrenetxea, Sucic, Rupérez y Kubo no estarán presentes, y Karrikaburu quedó fuera por decisión técnica. Para completar la lista, el entrenador Matarazzo ha incorporado a cinco jugadores del filial, incluidos los porteros Fraga y Folgado. El conjunto donostiarra se mantiene invicto en 2026 y busca iniciar con paso firme la eliminatoria en San Mamés para aspirar a la final de La Cartuja.
La rivalidad vasca ha sido frecuente en Copa del Rey. Athletic y Real se han medido en 12 eliminatorias, con nueve victorias para el Athletic y tres para la Real. Esta será la tercera semifinal entre ambos en 120 años de enfrentamientos, y ambos conocen la importancia de avanzar para mantener la tradición: el Athletic ha participado en seis semifinales de las últimas siete temporadas, mientras que la Real llega a su cuarta en este periodo y no disputa una final con público desde 1988.
Este derbi vasco no es solo un antecedente para grandes eventos nacionales, sino un encuentro con identidad propia. “No iremos a Bilbao con precaución”, advirtió Matarazzo, que ya ha dejado su impronta en el club. Por su parte, Valverde confía en la estabilidad de su plantilla y en la reacción que supuso romper la racha negativa en Liga.
Tanto Bilbao como Donostia se preparan para un encuentro marcado por la intensidad y la competencia, donde historia, rivalidad y el objetivo de la Copa se entrelazan en cada acción. El primer partido de esta eliminatoria promete mantenerse emocionante hasta el final, con la mirada puesta en Sevilla y la posibilidad de escribir un nuevo episodio en la larga tradición de derbis vascos.
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