SILVERSTONE — Tras un comienzo de campaña marcado por vibraciones extremas, Aston Martin y Honda parecen haber logrado la estabilidad mecánica de su monoplaza y ya están enfocados en mejorar el rendimiento de la unidad de potencia del AMR26. Aunque el equipo británico no introdujo novedades en el Gran Premio de Canadá, la actividad en el Centro Técnico de Silverstone es intensa, siguiendo una estrategia poco convencional diseñada por Adrian Newey.
La estrategia de Newey: todo enfocado en el verano
Contrario a la progresión habitual dentro de la parrilla, Aston Martin ha decidido adoptar un método drástico: centrar todas las mejoras significativas en la segunda mitad de la temporada, después del receso estival.
En Montreal, el propio Fernando Alonso resumió la situación destacando que para solucionar la diferencia de «tres segundos de ritmo» se requiere una combinación de mayor potencia en el motor y la implementación del nuevo paquete aerodinámico. Por este motivo, el equipo optó por no invertir recursos en pequeñas actualizaciones hasta que Honda determine cómo aumentar la potencia del propulsor desde su planta en Sakura.
- Progresos en Canadá: Honda obtuvo avances modestos en Montreal, dirigidos a mejorar la manejabilidad (suavizando los cambios de marcha) y optimizando la gestión energética, a la espera de beneficiarse próximamente del apoyo del ADUO otorgado por la FIA.
El núcleo de operaciones en Silverstone
Mientras el motor se perfecciona en Japón, la sede de Aston Martin funciona a máxima capacidad. El complejo, con una extensión de 40.000 m² y más de 1.000 trabajadores, está compuesto por tres edificios principales:
- Edificio 1: Ubicación de diseñadores, ingenieros y la fabricación de piezas a lo largo de un pasillo central de 160 metros.
- Edificio 2: Alberga el simulador, logística, gimnasio y auditorio.
- Edificio 3: Contiene el túnel de viento con un modelo a escala del 60% (un «prototipo experimental» valorado en 13 millones de euros).
«Las labores en los grandes premios representan solo un 10%, el restante 90% se realiza durante 49 semanas al año en la fábrica», señala Eric Ernst, embajador de tecnología comercial del equipo.
Tecnología avanzada e inteligencia artificial para validación
Bajo la dirección técnica de Newey, 250 ingenieros en los departamentos de aerodinámica, mecánica y electrónica diseñan cuidadosamente cada pieza, utilizando la inteligencia artificial únicamente como soporte para validar diseños.
En la planta de producción, las piezas se fabrican combinando fibra de carbono (14 capas entrelazadas con resina) con materiales especializados como Nomex (resistente al fuego) y Rohacell. Cada componente es inspeccionado con un sistema láser que genera un modelo tridimensional en colores para asegurarse de que su geometría cumple con los estándares antes de enviarlo a los circuitos.
Una sala de control con tecnología similar a la NASA
La infraestructura digital, respaldada por su socio tecnológico NetApp, permite la supervisión de cada milisegundo del AMR26. Durante los fines de semana de carrera, la presencia humana es considerable:
- En pista: 60 mecánicos encargados del montaje y 58 ingenieros en el box.
- En la fábrica (de forma remota): 45 ingenieros analizan en tiempo real la telemetría desde una sala de control de última generación.
Mediante este sistema, los especialistas de Silverstone reciben la información del vehículo desde cualquier circuito con un retraso mínimo de 0.2 segundos (en contraste con los más de 10 segundos de demora de la señal televisiva), permitiendo una respuesta inmediata ante modificaciones de configuración. Las piezas están listas en la fábrica; ahora queda que el motor Honda libere todo su potencial.
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