Sectores de la derecha radical fracturan el consenso monárquico y señalan a Felipe VI por su presunta “complicidad” institucional con el Gobierno.
Durante largos años, la lealtad hacia la Corona fue un elemento esencial e innegociable para la derecha española. No obstante, esa base se ha debilitado. En un giro político inédito, la extrema derecha ha adoptado una estrategia «antisistema» que coloca al Rey Felipe VI como blanco de sus críticas, rompiendo un pacto de respeto que parecía firme.
De acuerdo con un análisis publicado por El País, este cambio refleja una transformación profunda: ciertos sectores de la derecha radical han dejado de percibir al Monarca como su protector natural y ahora lo consideran un “rehén” o “cómplice” del Ejecutivo de coalición.
La crítica a la neutralidad constitucional
Para esta nueva corriente populista de derecha, el «error» del Rey consiste en ejercer sus funciones constitucionales. Los ataques se centran en tres focos principales:
- Aprobación de leyes controvertidas: Se le reprocha al Jefe del Estado que «ratifica» la agenda del Gobierno al firmar decretos y normativas que la extrema derecha considera irregulares, ignorando que la Constitución no le concede potestad de veto.
- El fin del “Rey partidista”: Al mantener una postura neutral rigurosa, Felipe VI ha dejado de ser el símbolo que movilizaba a la derecha, generando un sentimiento de «deslealtad» entre sus sectores más radicales.
- Imitación del populismo global: Siguiendo el ejemplo de movimientos como el «trumpismo», esta corriente busca debilitar todas las instituciones estatales —incluida la Corona— si estas no se subordinan a sus intereses políticos.
Zarzuela, en una situación delicada
Este contexto coloca a la Casa Real en una posición de vulnerabilidad sin precedentes. Mientras que antes los ataques provenían principalmente de la izquierda republicana, ahora también llegan desde el sector que solía ser su base más firme.
“Nos encontramos ante un paradoja: mientras la izquierda cuestiona la utilidad de la institución, la extrema derecha critica su funcionamiento constitucional”, señalan expertos políticos consultados.
Un cambio significativo en el ámbito electoral
Esta dinámica afecta no solo a la Corona, sino que también pone en una posición complicada al Partido Popular. Mientras Génova trata de mantener el equilibrio institucional, Vox y sus plataformas digitales fomentan un descontento que podría desembocar en un republicanismo desde la derecha o, al menos, una actitud hostil e indiferente hacia la Monarquía.
De cara a 2026, el escenario político español enfrenta un desafío complejo: el Rey parece estar cada vez más aislado en la defensa de una Constitución que sus antiguos «guardianes» ahora ven como un obstáculo.
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