El sistema satelital de Elon Musk se convierte en la columna vertebral tecnológica del conflicto mientras Kiev y SpaceX buscan frenar el uso ilícito por parte de Moscú.
En la guerra moderna, la conectividad es tan vital como la munición. Starlink, la red de internet satelital de SpaceX, ha pasado de ser una ayuda humanitaria a convertirse en el recurso militar más codiciado y polémico de la invasión. Este miércoles, 4 de febrero de 2026, la atención se centra en las medidas drásticas que la compañía y el gobierno ucraniano están tomando para evitar que Rusia siga aprovechando esta tecnología para sus ataques con drones.
La paradoja de Starlink: Ventaja y amenaza
Desde 2022, Starlink ha permitido a Ucrania mantener sus comunicaciones civiles y militares intactas frente a la destrucción de infraestructuras terrestres. Sin embargo, lo que Musk definió como la “columna vertebral” del ejército ucraniano se ha convertido en un arma de doble filo:
- Drones inalcanzables: A diferencia de los enlaces de radio tradicionales, los drones equipados con Starlink son prácticamente inmunes a las interferencias (jamming). Esto les permite atacar a gran profundidad en territorio enemigo con una precisión quirúrgica gracias a la conexión en tiempo real.
- El “caballo de Troya” ruso: Kiev ha denunciado “cientos” de ataques rusos realizados con drones Shahed equipados con terminales Starlink. Recientemente, un ataque contra un tren en Járkov dejó cinco muertos, confirmando que Rusia está explotando la red para aumentar la letalidad de sus incursiones de largo alcance.
¿Cómo llegan los equipos a manos rusas?
A pesar de las sanciones de EE. UU. y las negativas de SpaceX de hacer negocios con el Kremlin, las terminales siguen apareciendo en el frente ruso. La principal sospecha de la inteligencia ucraniana apunta al contrabando a través de terceros países, donde intermediarios compran los equipos legalmente para luego introducirlos en Rusia.
Medidas de choque: “Listas blancas” y límites de velocidad
Para cortar el acceso a Moscú sin perjudicar a las tropas ucranianas, se han puesto en marcha dos estrategias principales:
- Límites de velocidad: Según informes locales, SpaceX habría implementado un bloqueo técnico que limita el funcionamiento de los equipos que se desplacen a más de 75 km/h. Esto inutiliza los terminales instalados en misiles o drones rápidos.
- La “Lista Blanca”: El ministro de Transformación Digital, Mykhailo Fedorov, ha anunciado la creación de un registro oficial de terminales autorizadas. Cualquier aparato que opere en Ucrania y no esté en esta lista será desconectado automáticamente.
“Si tenemos conocimiento de que una terminal está siendo utilizada por una parte sancionada, investigamos y tomamos medidas para desactivarla”, afirman desde SpaceX.
Por qué Rusia no debería poder usarlo
Técnicamente, Starlink funciona mediante geo-fencing (vallas virtuales). SpaceX puede saber exactamente dónde está cada terminal. El problema es que en la línea de frente, donde las posiciones cambian cada hora, desactivar una terminal en zona rusa corre el riesgo de dejar sin señal a una unidad ucraniana a pocos metros de distancia.
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