Ante el aumento de la tensión política en Venezuela, Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, confirmó que la Santa Sede intentó llegar a un acuerdo con Nicolás Maduro para facilitar su exilio. Según Parolin, este esfuerzo pretendía evitar enfrentamientos violentos y asegurar una salida pacífica para el presidente venezolano.
El funcionario papal compartió esta información el sábado, mencionando noticias previas en medios como The Washington Post que detallaban cómo la Iglesia Católica negociaba un salvoconducto para Maduro, anticipando una posible detención por parte de Estados Unidos.
Parolin señaló: «Habíamos intentado lo que también apareció en algunos periódicos», dejando claro que estos esfuerzos eran públicos y conscientes de la complejidad que implica la situación. La mediación buscaba contribuir a una solución beneficiosa para todas las partes involucradas, especialmente para los ciudadanos venezolanos afectados por la crisis.
Si bien el secretario no aportó detalles específicos, el artículo de The Washington Post del 9 de enero sugiere que la oferta de asilo podría haberse considerado en Rusia, socio estratégico de Venezuela. Esto añade otra dimensión a la compleja red de relaciones internacionales que rodean al gobierno de Maduro.
La carrera política de Nicolás Maduro ha estado marcada por diversas controversias. Desde ser el sucesor elegido de Hugo Chávez hasta enfrentar denuncias de «narcoterrorismo» por la administración Trump, su permanencia en el poder ha sido controversial. Su mandato ha estado caracterizado por elecciones cuestionadas, protestas masivas y un colapso económico que ha profundizado la crisis.
Durante su discurso, Parolin resaltó la importancia de avanzar hacia una «democratización del país», subrayando la delicada situación que atraviesa Venezuela. Según el clérigo, es fundamental que el país transite hacia la estabilidad política y una recuperación económica sostenible.
El Papa León XIV ha reiterado en varias ocasiones su preocupación por la crisis venezolana. En su más reciente mensaje al cuerpo diplomático de la Santa Sede, pidió que se respetara la voluntad del pueblo venezolano y que se encontraran soluciones pacíficas, alejadas de intereses partidistas y enfocadas en el bienestar nacional.
La intervención del Vaticano en este conflicto plantea dudas sobre el alcance de la mediación internacional en situaciones políticas complejas. Mientras algunos valoran los intentos del Papa y su equipo para influir en el escenario venezolano, otros cuestionan la efectividad y sinceridad de estas acciones, dado el poco diálogo mostrado por el régimen con sus opositores.















