El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó este sábado su profunda preocupación tras condenar la profanación del monumento dedicado a las Trece Rosas y las amenazas de muerte dirigidas contra la periodista Sarah Santaolalla. Sánchez señaló que tales hechos representan «una línea intolerable» que no debe tolerarse en una democracia sólida.
Las Trece Rosas simbolizan la valentía y dignidad de jóvenes militantes que murieron enfrentando el fanatismo. Estas mujeres, con edades entre 18 y 29 años, fueron fusiladas en 1939 por su oposición a la represión fascista. Por ello, la agresión al monumento no solo atenta contra su memoria, sino también contra los valores esenciales de libertad y respeto.
En una publicación en la red social X, Sánchez destacó que «profanar su memoria y amenazar de muerte a una periodista es cruzar una línea intolerable». Recalcó que el odio, el machismo y el miedo no tienen cabida en la sociedad y manifestó su apoyo a Santaolalla, reconocida por su compromiso con la verdad y la justicia.
Previamente, Sarah Santaolalla, periodista de RTVE, denunció en sus redes sociales el vandalismo sufrido en el monumento de las Trece Rosas, indicando que la tumba fue atacada con mensajes amenazantes dirigidos hacia ella. Relató con preocupación el vínculo entre las jóvenes asesinadas y su propia lucha por la libertad de expresión, admitiendo sentir «auténtico temor» ante estos ataques.
La condena de Sánchez fue compartida por otros miembros del Gobierno. La ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, expresó su «vergüenza» ante los actos vandálicos y resaltó la importancia de la educación y el respeto para combatir el fanatismo. «Honor para las Trece Rosas y mi solidaridad con Sarah Santaolalla», afirmó en su mensaje.
Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, apoyó la postura de Sánchez, subrayando la necesidad de proteger la memoria de las Trece Rosas y su significado en la lucha contra la intolerancia. Recalcó la importancia de honrar su memoria frente al odio y el machismo, y reafirmó su compromiso con la igualdad y la justicia social.
También la ministra de Sanidad, Mónica García, se sumó a la condena, señalando que el machismo y el acoso contra la periodista exceden los límites aceptables en una sociedad democrática. Destacó la relevancia de proteger a quienes defienden la verdad y criticó el hostigamiento sufrido por Santaolalla.
El presidente de RTVE, José Pablo López, se manifestó en contra de que este tipo de acoso se normalice, advirtiendo que la persecución hacia Santaolalla forma parte de una estrategia sistemática para silenciar perspectivas diferentes al discurso predominante.
Asimismo, el Consejo de Informativos de TVE respaldó las inquietudes gubernamentales y condenó las amenazas contra Santaolalla, enfatizando la necesidad de proteger la libertad de expresión y el respeto hacia los periodistas en su trabajo.

















