La astronomía se prepara para un avance significativo. La NASA ha señalado una fecha relevante para lo que es considerado uno de los eventos astronómicos más destacados de nuestro tiempo: la explosión de una supernova que podrá observarse durante el día. Aunque el cosmos es inmenso y complejo, los modelos de evolución estelar permiten anticipar que en aproximadamente 60 años, específicamente en 2086, la Tierra podría presenciar un fenómeno de gran magnitud no visto en un milenio.
Un logro científico: La supernova más antigua detectada (2025)
Antes de proyectarse hacia el futuro, la NASA junto con el Telescopio Espacial James Webb (JWST) establecieron un avance importante en marzo de 2025, cuando identificaron la supernova más remota registrada, conocida como GRB 250314A.
• Procedencia remota: La explosión de esta estrella ocurrió cuando el universo tenía apenas 730 millones de años, aproximadamente el 5% de su edad actual.
• Viaje prolongado: La luz originada en esa detonación ha recorrido casi 13.000 millones de años hasta ser detectada por los instrumentos.
• Importancia para la ciencia: Aunque no visible sin equipo especializado, brinda una oportunidad única para estudiar la formación de los primeros elementos pesados y las estructuras estelares en el inicio del cosmos.
Evento esperado en 2086: Una supernova visible durante el día
A diferencia de los descubrimientos remotos del James Webb, la supernova prevista para 2086 ocurrirá relativamente cerca, dentro de la Vía Láctea.
Los astrónomos toman como referencia la supernova SN 1006, que fue observada en el año 1006 d.C. Esta explosión fue tan intensa que cronistas en China, Japón y Europa describieron una luz capaz de proyectar sombras nocturnas y que permaneció visible por dos años. Se espera que el evento de 2086 tenga una luminosidad comparable a la luna.
Cómo la NASA estima esta explosión
Aunque prever con exactitud la muerte de una estrella parece imposible, se utilizan diversas técnicas avanzadas:
• Modelos estelares: Se analizan estrellas grandes que han agotado su energía y presentan señales inestables.
• Sistemas binarios: Se observa la transferencia de masa entre estrellas que puede originar supernovas tipo Ia.
• Tecnología avanzada: Telescopios como el Neil Gehrels Swift y el Very Large Telescope permiten monitorear las etapas finales de las estrellas con gran precisión.
Relevancia de estas investigaciones
Para la comunidad científica, estas observaciones trascienden lo visual. El análisis de la luz procedente de una supernova cercana o una que ocurrió hace 13.000 millones de años contribuye a perfeccionar los modelos sobre la evolución del universo y demuestra la capacidad tecnológica para explorar tanto el espacio como el tiempo profundo.









