El polo norte magnético terrestre ha continuado su desplazamiento y actualmente se ubica más próximo a Siberia que al Ártico canadiense, un fenómeno que influirá considerablemente en la navegación aérea, marítima y tecnológica a nivel mundial, según la actualización más reciente del World Magnetic Model 2025.
Las revisiones del World Magnetic Model (WMM), elaboradas de manera conjunta por la NOAA y el British Geological Survey, indican que la posición del polo magnético norte ha variado más de 2 200 kilómetros desde su primera ubicación en 1831. Por casi dos siglos, este punto se localizaba al norte de Canadá, pero ahora se encuentra oficialmente cercano a Siberia, representando un cambio tanto geográfico como técnico para los sistemas de navegación actuales.
El campo magnético de la Tierra se produce por el movimiento de hierro y níquel fundidos en su núcleo externo y no es una constante. Esta “deriva polar” ocurre debido a las variaciones en el flujo de estos materiales líquidos, lo que altera la dirección e intensidad del campo magnético. Aunque el desplazamiento del polo se ha venido dando desde hace siglos, la aceleración reciente —que alcanzó entre 50 y 60 km anuales antes de reducirse a alrededor de 35 km por año— ha impulsado a los geofísicos a actualizar los modelos de navegación utilizados mundialmente.
Es clave distinguir entre el polo norte geográfico, que se mantiene fijo en el eje de rotación terrestre, y el polo magnético norte, hacia donde apuntan las brújulas. La navegación contemporánea, que abarca desde aviones comerciales y embarcaciones hasta submarinos, sistemas GPS, brújulas digitales y dispositivos de posicionamiento vehicular, depende de modelos geomagnéticos actualizados para corregir trayectorias y distancias. Sin revisiones oportunas, las rutas pueden desviarse y los sistemas automatizados perder precisión.
Por esta razón, cada cinco años se publica una actualización del WMM que establece un estándar global. La versión WMM2025 no solo refleja la ubicación actual del polo magnético, sino que también presenta una versión de alta resolución que mejora la precisión del campo magnético, reduciendo el margen de error de aproximadamente 3 300 km a solo 300 km en la zona ecuatorial. Esta mejora es especialmente importante para la navegación en rutas polares y travesías prolongadas, donde pequeñas inexactitudes pueden traducirse en desvíos de decenas de kilómetros en aviación y transporte marítimo.
Aunque estos ajustes pueden parecer técnicos, tienen efectos prácticos: la aviación y la navegación marítima actualizan constantemente sus rutas y cartas, los sistemas GPS y brújulas digitales requieren recalibración para mantener la exactitud, y tanto infraestructuras militares como civiles, incluyendo redes satelitales, necesitan datos magnéticos precisos para operar con seguridad y eficacia.
Es necesario aclarar que este desplazamiento no está relacionado con el calentamiento global ni la crisis climática, sino que responde a procesos naturales que ocurren en las profundidades de la Tierra. Aunque históricamente los polos magnéticos han invertido su orientación en escalas geológicas —un proceso que puede tardar miles de años—, los expertos señalan que no hay indicios de una inversión próxima en el corto plazo.
Puntos clave del desplazamiento del polo magnético
- Desde 1831, el polo magnético norte se ha trasladado más de 2 200 km y ahora se localiza próximo a Siberia.
- La actualización World Magnetic Model 2025 refleja la posición y comportamiento recientes del polo.
- Este movimiento afecta a la aviación, navegación marítima y sistemas GPS empleados globalmente.
- Se ha incorporado una versión de alta resolución del modelo para optimizar la precisión.
- El fenómeno obedece al movimiento del hierro fundido en el núcleo terrestre y es un proceso natural.
El desplazamiento del polo magnético no es una hipótesis sino una realidad que demanda ajustes constantes en los sistemas mundiales de navegación y posicionamiento. La reciente versión 2025 del World Magnetic Model, que incluye por primera vez una modalidad de alta resolución, refleja la complejidad de un planeta dinámico cuyo campo magnético incide directamente en las formas en que nos desplazamos por aire, mar y tierra.









