El diputado nacional por Ceuta presenta en las XXVIII Jornadas Interparlamentarias un modelo de crecimiento basado en innovación, seguridad jurídica y atracción de inversiones
Javier Celaya Brey, diputado nacional por Ceuta, intervino como ponente en la Mesa de Economía, Fiscalidad y Sectores Productivos durante las XXVIII Jornadas Interparlamentarias, donde expuso el proceso de cambio económico que ha desarrollado la ciudad autónoma en los últimos años, orientado a transformar un territorio condicionado por su ubicación geográfica en un espacio impulsado por la tecnología.
En su intervención, Celaya explicó que la combinación de una política fiscal efectiva, seguridad jurídica y una estrategia definida para atraer inversiones ha permitido que Ceuta se consolide como un centro digital en crecimiento, destacando sectores con alta intensidad de conocimiento como el juego online, los servicios tecnológicos y la economía digital. Este enfoque se ha traducido en más de mil empleos directos cualificados, empresas que operan desde Ceuta en toda Europa y nuevas oportunidades laborales para jóvenes ceutíes que ya no necesitan emigrar.
El diputado resaltó cómo la adopción tecnológica ha transformado la estructura productiva local, mejorando la productividad, diversificando la base fiscal y disminuyendo la dependencia de sectores con bajo valor añadido. Señaló que el sector del juego online representó en 2025 aproximadamente el 10% del PIB de Ceuta, contribuyendo a la creación de una nueva clase media vinculada al talento y al empleo cualificado, en lugar de a las ayudas públicas.
Asimismo, Celaya destacó que la tecnología por sí sola no es suficiente y apuntó al talento como segundo pilar fundamental del modelo. En este ámbito, subrayó la importancia estratégica de la universidad en Ceuta, no solo como centro educativo, sino también como infraestructura clave para el cambio económico, alineando la formación universitaria y profesional con las necesidades del tejido productivo, especialmente en competencias digitales, formación tecnológica e idiomas.
El diputado también subrayó que la experiencia de Ceuta demuestra que una fiscalidad bien planteada no reduce los ingresos públicos, sino que los transforma y los hace más sostenibles. Advirtió que el verdadero riesgo para España no radica en la inteligencia artificial, la digitalización o la automatización, sino en no adaptarse a estos cambios, no formar talento y castigar fiscalmente a quienes invierten, innovan y generan empleo.
En un contexto nacional, Celaya recordó que España destina actualmente alrededor del 1,5% del PIB a investigación y desarrollo, un porcentaje muy inferior al de economías líderes como Estados Unidos, Alemania, Suecia, Corea o Israel, lo que dificulta mantener a largo plazo la convergencia de renta con la media de la Unión Europea.
Por último, defendió que aumentar la productividad requiere atraer inversión y talento mediante políticas fiscales eficaces, crear un entorno favorable para la instalación de centros de I+D de grandes empresas y promover una formación continua que acompañe la transformación de profesiones y procesos derivada del avance de la inteligencia artificial.
