Las Fuerzas Armadas del Reino Unido colaboraron con Estados Unidos en la detención del petrolero ruso Bella 1 —que posteriormente fue renombrado Marinera— en el Atlántico Norte, en una acción relacionada con la aplicación de sanciones internacionales.
El Ministerio de Defensa británico confirmó que las Fuerzas Armadas del Reino Unido proporcionaron asistencia operativa previamente coordinada a las unidades estadounidenses encargadas de localizar y detener el petrolero Bella 1 en las aguas entre Reino Unido e Islandia, luego de recibir una petición formal de apoyo.
Esta cooperación incluyó el uso de recursos de vigilancia y reconocimiento, como aeronaves de patrulla marítima de la Royal Air Force, junto con el respaldo logístico ofrecido por buques de la Royal Fleet Auxiliary. Estas acciones se llevaron a cabo de manera conjunta con las fuerzas estadounidenses, de conformidad con el derecho internacional.
Según informaron desde Londres, esta intervención forma parte de los esfuerzos coordinados para enfrentar las actividades de evasión de sanciones, conocidas como la “flota en la sombra”, que consiste en una red de embarcaciones que cambian de bandera o desactivan sus sistemas de rastreo para evitar las restricciones internacionales. Así se busca proteger la seguridad marítima del Atlántico Norte y fortalecer la cooperación transatlántica con Estados Unidos.
El petrolero Bella 1, sancionado por Estados Unidos por supuestas infracciones relacionadas con el transporte de crudo desde Venezuela e Irán, fue seguido durante varias semanas antes de ser interceptado. Su detención se produjo en un contexto de mayor presión internacional para evitar que embarcaciones sancionadas evadan controles y financien actividades ilícitas o redes de evasión de sanciones.
Puntos clave de la colaboración militar
- Reino Unido proporcionó vigilancia aérea y apoyo logístico a Estados Unidos.
- La Royal Air Force utilizó aeronaves de patrulla marítima para seguimiento e inteligencia.
- Buques de la Royal Fleet Auxiliary participaron en la misión conjunta.
- La operación se desarrolló en aguas del Atlántico Norte entre Reino Unido e Islandia.
- La acción está enmarcada en esfuerzos para interceptar embarcaciones sancionadas y fortalecer el cumplimiento de sanciones internacionales.
La implicación del Reino Unido en la captura del Bella 1 pone en evidencia la estrecha colaboración militar entre Londres y Washington, y su compromiso con la implementación de sanciones internacionales en alta mar. Este apoyo operativo potencia la vigilancia marítima conjunta y demuestra cómo las fuerzas aliadas actúan para evitar la evasión de sanciones mediante cambios de bandera o la operación encubierta de barcos, en un escenario marcado por tensiones geopolíticas y la lucha contra el comercio ilícito.











