En 2026, el sistema tributario de España sufrirá modificaciones relevantes dirigidas a facilitar las responsabilidades fiscales de los contribuyentes y a fomentar la transición ecológica. Una de las principales novedades es la exención para los beneficiarios de prestaciones por desempleo de presentar la declaración del IRPF, junto con la extensión de beneficios fiscales para mejoras en eficiencia energética y compra de vehículos eléctricos.
De acuerdo con el Boletín Oficial del Estado (BOE), esta exención se establece para evitar que las normativas sociales, como la Ley General de la Seguridad Social, alteren las obligaciones fiscales ya vigentes para quienes reciben prestaciones por desempleo. Esta medida ya se aplica para 2024 y se consolida para 2026, suprimiendo definitivamente la obligación de declarar.
Al mismo tiempo, continúan las deducciones relacionadas con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Las reformas en viviendas o edificios orientadas a mejorar la eficiencia energética podrán beneficiarse de deducciones entre el 20% y el 60%. Asimismo, se mantienen los incentivos de hasta el 15% para la adquisición de vehículos eléctricos enchufables y de pila de combustible, incluyendo inversiones en infraestructuras de carga y sistemas de autoconsumo con energía renovable.
España también deberá aplicar un aumento fiscal al diésel al inicio del año, conforme a los plazos establecidos por la Comisión Europea, requisito para acceder a los fondos del programa ‘Next Generation EU’.
Por otro lado, la puesta en marcha del sistema de facturación verificable ‘Verifactu’ se pospone hasta 2027, otorgando más tiempo a empresas y autónomos para adaptarse a esta herramienta digital de control fiscal.
Finalmente, se mantienen las exenciones y apoyos fiscales para quienes resulten afectados por catástrofes naturales, como los incendios forestales y la dana de octubre de 2024, incluyendo beneficios para profesionales, compañías y entidades sin personalidad jurídica que hayan sufrido daños.
En conjunto, estas medidas buscan simplificar el proceso tributario, favorecer la sostenibilidad y reforzar la protección económica ante situaciones excepcionales, marcando un año 2026 de transformación en fiscalidad y ecología en España.











