Pedro Sánchez, líder del PSOE y presidente del Gobierno, envió este domingo una carta a los afiliados socialistas para desear un feliz año nuevo y reafirmar su compromiso con la legislatura. Esta comunicación llega en un momento complicado para su partido debido a recientes escándalos de corrupción y acoso sexual. En la carta, emitida tras la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por orden del gobernante estadounidense Donald Trump, Sánchez condena lo que califica como una “transgresión de la legalidad internacional en Venezuela” y afirma que España no reconocerá “una intervención que infringue el derecho internacional”.
“La reciente transgresión de la legalidad internacional en Venezuela, acto que rechazamos de manera clara, así como el sufrimiento de los pueblos de Ucrania y Palestina, nos recuerdan la importancia de tener un Gobierno en España que defienda siempre el derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos”, señala Sánchez en su misiva.
La acción estadounidense ha generado un nuevo conflicto entre PSOE y PP. Desde la oposición, el vicesecretario de Política Territorial del PP, Elías Bendodo, acusó al presidente de “renunciar a enfrentar la tiranía de Maduro” y afirmó que “Estados Unidos es un aliado nuestro”. Por otra parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, afirmó que “el futuro de Venezuela no está en manos de Delcy Rodríguez” y defendió el liderazgo de Edmundo González y María Corina Machado como el camino democrático para restaurar la libertad en el país.
El Ejecutivo español había solicitado antes una “desescalada” del conflicto y se ofreció a mediar, pero Sánchez fue más enfático en sus declaraciones públicas y en la carta dirigida a la militancia del PSOE, insistiendo en la defensa de los valores democráticos y el derecho internacional frente a lo que considera acciones unilaterales que violan estas normas.
Además, Sánchez utiliza la carta para enviar un mensaje interno a su partido, exhortando a la militancia a mantener la “convicción”, la “valentía” y la “determinación” ante los ataques políticos. También defiende su gestión frente a las críticas de sectores internos de la izquierda y los nacionalistas progresistas, que piden una postura más firme frente a Estados Unidos.
El debate sobre Venezuela se suma a un comienzo de año lleno de retos para el Gobierno, que prepara diversas medidas políticas y sociales, mientras avanza un nuevo ciclo electoral en Aragón y mantiene relaciones tensas con las comunidades autónomas gobernadas por el PP.
