En 2025, la transición energética global alcanzó un logro significativo: las fuentes renovables superaron al carbón y se posicionaron como la primera fuente de generación eléctrica a nivel mundial. La capacidad instalada de energía solar y eólica creció rápidamente, suficiente para satisfacer el incremento en la demanda eléctrica durante el primer semestre del año. Este progreso fue reconocido por la revista Science como el avance científico más destacado de 2025.
En un editorial crítico, la revista estadounidense vinculada a la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia cuestiona la política energética implementada por la Administración Trump, centrada en los combustibles fósiles y en limitar el desarrollo de energías renovables. Según Science, esta estrategia conlleva impactos ambientales, sanitarios y económicos, ya que impide que Estados Unidos aproveche innovaciones originadas en su territorio que actualmente se desarrollan y fabrican principalmente en China. Ese país concentra el 80 % de la producción mundial de paneles solares, el 70 % de aerogeneradores y el 70 % de baterías de litio, generando importantes ingresos por sus exportaciones.
“Invertir en combustibles fósiles mientras el resto del mundo accede a tecnologías renovables a bajo costo desde China supone un error desde el punto de vista estratégico y económico”, enfatiza Science. La revista advierte que los ingresos derivados de la venta de tecnologías renovables crecen a un ritmo superior a los productos del sector fósil, representando una oportunidad de negocio que Estados Unidos está desaprovechando.
Este posicionamiento editorial coincide con las múltiples órdenes ejecutivas de Trump orientadas a fomentar la extracción de gas y petróleo, reducir las regulaciones ambientales y limitar proyectos de energía limpia. Esta política contrasta con la creciente demanda internacional de fuentes de energía sostenibles, especialmente en Europa y países del Sur Global, que buscan reforzar su autonomía energética.
Además de las energías renovables, la lista de los principales avances científicos en 2025 incluye: terapias genéticas personalizadas que corrigen enfermedades desde el nacimiento; nuevos medicamentos contra la gonorrea resistente; investigaciones sobre la propagación de tumores; el hallazgo de una nueva especie humana, Homo longi; progresos en inteligencia artificial aplicada a la ciencia; descubrimientos en física de partículas; ensayos de trasplantes de órganos animales en humanos; y la identificación de genes que protegen cultivos de arroz frente al estrés térmico.
El Observatorio Vera C. Rubin, inaugurado en Chile, también promete transformar la astronomía mediante un barrido sistemático del cielo cada tres días, facilitando alertas sobre objetos con cambios en posición o brillo.
Con estos avances, 2025 se confirma como un año de importantes transformaciones científicas, mientras la estrategia energética estadounidense continúa en desacuerdo con la dirección global hacia la sostenibilidad.











