La incertidumbre continúa entre los familiares de los turistas españoles que desaparecieron tras el hundimiento de un barco turístico en Indonesia. La Policía ha comenzado una investigación para determinar si hubo alguna negligencia por parte de la tripulación.
El suceso tuvo lugar el viernes pasado en las proximidades de la isla de Padar, reconocida por su atractiva belleza natural. De los once ocupantes, cuatro formaban parte de la tripulación y seis eran turistas españoles.
La búsqueda de los desaparecidos se extiende ya por ocho días. Se confirmó con tristeza que uno de los cuerpos hallados corresponde a una menor española que viajaba con su familia a bordo. Entre los tres restantes que aún no se han localizado están el exfutbolista Fernando Martín y sus dos hijos.
Las autoridades indonesias han informado que la investigación abarca aspectos como la navegabilidad del barco, el cumplimiento de las normativas de seguridad vigentes y las condiciones meteorológicas durante el accidente.
El barco KM Putri Sakinah se hundió de manera súbita tras ser impactado por grandes olas. Según reportes preliminares, una posible falla en el motor pudo provocar el siniestro. Las autoridades describen el hecho como consecuencia de un fenómeno poco frecuente en esa zona, que también está caracterizada por fuertes corrientes submarinas.
Henry Novika Chandra, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Regional de Nusa Tenggara Oriental, afirmó que las autoridades están comprometidas a realizar una investigación profesional y transparente para definir la existencia de posibles delitos o fallos en seguridad.
Las estadísticas muestran que en años recientes se han registrado varios accidentes con embarcaciones turísticas en la región, en su mayoría relacionados con mal tiempo o problemas técnicos. Por ello, se ha instado a los operadores turísticos a reforzar las medidas de seguridad.
Mientras continúa la búsqueda, se han movilizado recursos tecnológicos avanzados, incluyendo equipos de sonar que trabajan para localizar el barco hundido en el fondo marino. El operativo se concentra ahora en una zona específica para aumentar las probabilidades de encontrar a los desaparecidos.











