Más de mil vehículos se reunieron en el pantano del Cenajo, ubicado en el término municipal de Hellín (Albacete), para celebrar una fiesta rave no autorizada con motivo del Año Nuevo. Fuentes de la Guardia Civil han confirmado que el evento transcurrió durante la noche sin incidentes relevantes.
El Instituto Armado ha desplegado un dispositivo especial para controlar y asegurar los accesos y las vías cercanas, buscando mantener la movilidad y evitar alteraciones del orden público. Aunque no se ha facilitado una cifra oficial de asistentes, se estima que participaron más de un millar de vehículos en esta concentración no comunicada ni permitida.
Los indicios iniciales sobre la organización de esta reunión clandestina surgieron la noche del martes, cuando numerosos vehículos, incluyendo caravanas y furgonetas provenientes de varios países europeos, como Francia y Dinamarca, empezaron a arribar a la localidad de Tobarra. Los asistentes tenían la intención de instalarse alrededor del pantano del Cenajo.
En la madrugada del martes al miércoles, la Guardia Civil logró dispersar a los participantes, quienes intentaron luego trasladarse a la pedanía de Cordovilla, en el municipio de Tobarra. Finalmente, regresaron a las cercanías del pantano, donde iniciaron la fiesta a última hora del miércoles 31 de diciembre.
Francisco Javier Jaime Espinosa, alcalde de Férez, municipio próximo al lugar de concentración, compartió en redes sociales un mensaje para tranquilizar a los vecinos y agradecer la labor realizada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Este tipo de eventos no autorizados no son excepcionales. Precisamente hace un año se celebró la macrofiesta rave clandestina ‘Big Fucking Party 2025’ cerca del aeropuerto de Ciudad Real, donde miles de personas permanecieron durante seis días en furgonetas y autocaravanas.











