La dirigente número dos de Podemos, Irene Montero, manifestó este lunes en Madrid críticas hacia la derecha española, calificándola de “golpista”, y puso en duda la actuación del PSOE ante los casos de corrupción que involucran a exdirigentes del partido.
En un desayuno informativo del Club Siglo XXI, la exministra de Igualdad declaró que el problema actual no radica en la diversidad de opiniones, sino en una derecha que busca acaparar todo el poder y rechaza la alternancia política tradicional. Según Montero, las movilizaciones recientes pretendían mejorar la imagen de una derecha con actitudes golpistas. Expresó que no es la manifestación en sí lo golpista, sino otras acciones como condenar al fiscal general, restar un escaño a Podemos, dedicar extensos debates acusándolos de corrupción y luego omitir la refutación cuando esta queda demostrada.
Montero también criticó la postura del PSOE frente a la corrupción: destacó que, a pesar de que Ábalos y Koldo están en prisión, no comprende por qué el PSOE aún no ha roto vínculos con Acciona, empresa beneficiada por la explotación de presos republicanos. Añadió que no sabe qué se espera para evitar que compañías corruptas obtengan contratos públicos.
La dirigente consideró que el modelo político vigente está agotado y señaló que la derecha busca un retroceso sin reservas, mientras que el PSOE mantiene una posición inmovilista, lo cual, en su opinión, favorece la estrategia de las élites políticas.
