Entramos a los supermercados con la intención de adquirir solo lo imprescindible, pero solemos salir con artículos que no habíamos planteado comprar. Esta situación, habitual para muchos consumidores, no es casual. Se trata de métodos diseñados para influir en nuestros hábitos de compra de manera imperceptible.
El estratégico uso de la caja para fomentar la compra impulsiva
El momento en que estamos más predispuestos a realizar compras adicionales suele ser al finalizar, cuando creemos que tenemos todo lo necesario. En la zona de caja, se exhiben productos como chocolatinas, chicles, revistas, caramelos o cables para móviles.
¿Por qué se colocan específicamente allí? Estos productos comparten tres características: son económicos, proporcionan una gratificación inmediata y no requieren demasiada reflexión para adquirirlos. Al encontrarse en un punto donde retroceder implicaría interrumpir la fila, el comprador siente que no dispone de tiempo para cuestionar la compra y los añade casi por inercia. Además, estos productos suelen tener precios superiores a los de su sección habitual, incrementando las ganancias del supermercado.
Otras técnicas para que incrementes tu gasto sin darte cuenta
La estrategia de la caja es solo una entre varias. Los supermercados organizan todo el espacio para prolongar el recorrido del cliente y maximizar la exposición a productos:
- Carros de compra de mayor tamaño: hacen que parezca que llevas pocos artículos, motivando a llenarlos más.
- Los productos básicos se colocan al fondo: lo que obliga a recorrer toda la tienda y aumenta las posibilidades de compras por impulso.
- Estantes ubicados estratégicamente: los productos con mayor margen se sitúan a la altura de los ojos, mientras que los más económicos quedan en lugares menos accesibles.
- Cabeceras promocionales: descuentos ubicados en áreas que todo cliente debe atravesar para captar su atención.
Elementos más sutiles también participan, como una iluminación que destaca ciertas secciones, aromas agradables —por ejemplo, pan recién horneado— y música ambiental seleccionada para relajar o estimular según el perfil del cliente. Todos estos elementos forman parte de un modelo de neuromarketing orientado a incrementar las ventas.
Consejos para no gastar más de lo previsto
La OCU sugiere diversas recomendaciones para evitar caer en estas estrategias:
- Realizar la compra con una lista fija y mantenerse estrictamente a ella.
- Evitar hacer las compras con hambre, ya que esto incrementa las compras impulsivas.
- Comparar precios según la unidad y no solo por envase para identificar descuentos engañosos.
- Limitar el uso de carros grandes y no dejarse influir por la música o las promociones visibles.
- La compra en línea puede ser útil para reducir estímulos visuales y emocionales que aumentan el gasto.
Identificar estos métodos puede ayudarnos a gestionar mejor el gasto y mantener el control real sobre nuestras compras, evitando que el supermercado decida por nosotros qué es lo que realmente necesitamos.











