En dos comunicaciones remitidas este año al Ministerio de Ciencia, altos cargos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) señalaron eventuales irregularidades en contratos públicos por un valor aproximado de 25 millones de euros durante un periodo de 18 años. Pese a estas alertas, el director de Operaciones y la directora de Cumplimiento Normativo del centro no recibieron respuesta alguna y fueron despedidos posteriormente, lo que motivó la protesta del comité de empresa y de algunos directores científicos.
El responsable de Operaciones y Compras del CNIO notificó el 3 de marzo y el 8 de agosto al secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, la posible existencia de contratos presuntamente manipulados, con precios inflados y carentes de contenido real. Según quienes hicieron la denuncia, estas prácticas podrían haber ocasionado un perjuicio económico estimado entre 20 y 25 millones de euros, implicando directamente a ex altos cargos del centro. Ninguna de las comunicaciones obtenidas tuvo una respuesta sustancial, y la segunda fue redirigida a la Gerencia del CNIO sin que derivase en acciones concretas.
A pesar de haber solicitado protección ante posibles represalias, ambos directivos fueron despedidos el 30 de agosto mediante burofax. Esta decisión fue rechazada por el comité de empresa y varios investigadores, quienes intentaron sin éxito dialogar con la nueva dirección del centro.
El Ministerio, encargado de supervisar el CNIO y presidente honorario de su Patronato, manifestó que condena cualquier conducta delictiva que se pudiera haber cometido y se compromete a colaborar con la Justicia y organismos de control. Sin embargo, hasta el momento no ha recibido notificación formal de la Fiscalía de Madrid, a la cual Anticorrupción remitió la denuncia.
Tras asumir sus cargos en julio de 2024, los denunciantes emprendieron una investigación que evidenció un historial de contratos irregulares, facturación por servicios no prestados y sobrecostes que podrían llegar hasta el 400%. Ante la falta de respuesta interna, el director de Operaciones presentó el 27 de junio una denuncia formal ante Anticorrupción, acompañada de más de 500 documentos que sustentan sus hallazgos.
Después de los despidos, el 1 de septiembre la dirección del CNIO designó a José Manuel Bernabé como nuevo gerente. Éste afirmó desconocer los detalles previos de las denuncias, aunque reconoce que podrían influir en la validez de los despidos.
Este caso suscita serias dudas respecto a la supervisión que ejerce el Ministerio y a la protección efectiva que reciben quienes denuncian posibles actos de corrupción en instituciones científicas de alto nivel.











