El expresidente catalán Carles Puigdemont ha solicitado al Tribunal Constitucional la suspensión inmediata de la orden de detención activa en España, basándose en las recientes conclusiones emitidas por el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que ponen en duda la validez legal de su persecución judicial.
El equipo defensor de Puigdemont ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional con el fin de detener temporalmente la orden nacional de detención que persiste contra él. Esta acción legal se produce tras la divulgación de las conclusiones del abogado general del TJUE, que cuestionan la proporcionalidad y legitimidad de la orden en el actual marco jurídico.
De acuerdo con el escrito de la defensa, mantener la orden representaría un “sacrificio desproporcionado e innecesario” para los derechos fundamentales del exmandatario catalán. Este reporte europeo refuerza la estrategia judicial de Puigdemont, quien ha denunciado durante años una persecución política derivada de su implicación en el proceso independentista catalán de 2017.
Desde el entorno de Puigdemont, se interpreta este informe como un respaldo importante a su postura legal en Europa y consideran que podría representar un cambio significativo en el desarrollo de su causa. Sin embargo, es relevante señalar que las conclusiones del abogado general no son vinculantes, aunque suelen influir notablemente en la sentencia final del TJUE.
El caso de Puigdemont continúa siendo uno de los temas más delicados en la política española y europea. Su situación jurídica está estrechamente vinculada al debate actual en el Parlamento español sobre la ley de amnistía, cuyo resultado podría afectar no sólo su situación, sino también a numerosos dirigentes y activistas relacionados con el referéndum de independencia.
















