El Gran Premio de Gran Bretaña dejó sensaciones encontradas en el equipo Aston Martin. Mientras Lance Stroll destacó gracias a una estrategia que casi le otorgó un lugar en el podio, Fernando Alonso sufrió las consecuencias de decisiones discutibles desde el muro, lo que le restó posiciones en una carrera condicionada por las variables condiciones del clima.
Partiendo desde la sexta plaza, el piloto asturiano descendió al final del pelotón tras una doble parada que no resultó favorable, aunque pudo recuperar terreno y culminó en novena posición, beneficiado por diversas incidencias durante la prueba. Por otro lado, Stroll, que inició en el decimoctavo puesto, llegó a ocupar provisionalmente el tercer lugar gracias a una estrategia arriesgada pero acertada, que contempló un breve primer tramo con neumáticos blandos y una parada precoz para cambiar a intermedios antes del aumento de la lluvia.
“Al planificar la estrategia por la mañana, Fernando partía séptimo y Lance, decimoctavo. Por ello, se diseñaron dos enfoques distintos”, detalló Andy Cowell, director del equipo, en declaraciones a AS. “Con la perspectiva que da la carrera, consideramos que lo más adecuado hubiera sido aplicar a Fernando la táctica empleada con Lance. Probablemente habría sido lo mejor”.
Tras la competencia, Alonso expresó con claridad: “Normalmente no acertamos con la estrategia bajo estas condiciones, sobre todo en mi lado del equipo. Por alguna razón, tendemos a ser lentos para reaccionar”, declaró. Este comentario evidencia una frustración recurrente en situaciones de clima variable, donde las decisiones rápidas son fundamentales.
Desde Aston Martin destacaron que, pese a las dificultades, ambos monoplazas consiguieron sumar puntos. “Fue una carrera exigente, con una estrategia sólida y paradas efectivas. Muchos pilotos no finalizaron, por lo que debemos estar satisfechos”, afirmó Cowell, aunque reconoció que “nos habría gustado conservar la tercera posición” lograda temporalmente por Stroll, quien finalmente perdió puestos tras ese momento destacado.
La enseñanza de Silverstone es clara: en carreras inciertas, la audacia táctica puede marcar la diferencia. Aston Martin logró aplicarla con éxito en el caso de Stroll, pero volvió a fallar con Alonso, dejando escapar una oportunidad de gran actuación para el bicampeón.


















