El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, manifestó hoy su inquietud por el principal obstáculo que dificulta el avance hacia un acuerdo de paz con Rusia. En una intervención mediante videoconferencia durante el foro parlamentario de la Plataforma por Crimea, el líder de Ucrania afirmó que la insistencia de Vladímir Putin en recibir un reconocimiento legal de las zonas bajo control militar ruso representa la mayor dificultad para concretar una solución pacífica.
«Putin busca una legalización para lo que ha tomado por la fuerza», expresó Zelenski, resaltando que esta solicitud no solo choca con los intereses de Ucrania, sino que también pretende obtener la aprobación internacional. Estas declaraciones evidencian la complejidad del proceso y cómo las demandas de Rusia dificultan cada vez más el avance hacia la paz en la región.
Los progresos recientes en Suiza, entre delegaciones de Ucrania y Estados Unidos, muestran esfuerzos por elaborar un nuevo acuerdo que modifique el documento inicial presentado por Washington. Zelenski señaló que se han mantenido temas cruciales, como la liberación de todos los prisioneros de guerra ucranianos bajo el acuerdo «todos por todos», así como la devolución de civiles aún retenidos por Rusia.
El mandatario también subrayó la importancia del regreso de niños ucranianos de territorios ocupados, considerados como «secuestrados» por Rusia, un aspecto fundamental en la versión revisada del pacto que se debe presentar a Moscú. Esto pone en evidencia la grave situación humanitaria derivada del conflicto.
El compromiso de Zelenski y su equipo por fortalecer la colaboración con aliados en el proceso de paz responde a la necesidad de alcanzar acuerdos que no deterioren la postura de Ucrania. «Es esencial continuar alertando sobre los riesgos de minimizar la agresión militar», añadió el presidente.
Respecto al controvertido borrador del acuerdo, Zelenski manifestó que los responsables de crímenes de guerra deben rendir cuentas ante la justicia. Analistas han señalado que el plan inicial presentado por Estados Unidos incluía una amnistía general para todos los implicados en el conflicto, lo que ha generado dudas en el gobierno ucraniano.
La respuesta internacional ante el plan propuesto por Rusia y Estados Unidos ha sido relevante. Johann Wadephul, ministro de Exteriores alemán, indicó que en las negociaciones en Ginebra se eliminaron los apartados referentes a la UE y la OTAN, lo que consideró un avance significativo. «Hemos dado un paso inicial y protegido los intereses de Europa», afirmó Wadephul.
Wadephul resaltó además la necesidad de que la UE actúe como garante de Ucrania, defendiendo su soberanía y evitando que se interpongan obstáculos al acuerdo. No obstante, admitió que las posibles cesiones territoriales son un tema delicado y deben ser decididas por los propios ucranianos.

















