Este domingo, la comunidad venezolana residente en España llevó a cabo diversas manifestaciones en varias ciudades para expresar su apoyo a María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, quien recibirá la distinción el próximo miércoles en Oslo. Los participantes se concentraron en un mensaje de «paz y libertad» para Venezuela, un país que atraviesa una profunda crisis política y social desde hace varios años.
Las movilizaciones fueron convocadas por el partido Vente Venezuela, liderado por Machado, y se replicaron en diferentes capitales de Europa y de otras regiones del mundo. En Madrid, cientos de personas ondearon banderas venezolanas y portaron pancartas con consignas que afirmaban que «el Nobel de la Paz pertenece a los venezolanos», junto con pedidos de libertad para los presos políticos en el país latinoamericano.
Según la organización no gubernamental Foro Penal, en noviembre del presente año Venezuela contaba con 884 presos políticos, entre los cuales 85 tenían doble nacionalidad, aspecto que evidencia la complejidad del escenario político en torno a la oposición al régimen de Nicolás Maduro. Leopoldo López, reconocido líder opositor, tuvo una participación destacada, coincidiendo en la marcha y compartiendo las demandas de los asistentes.
Durante la protesta, un asesor legal del ‘Comando con Venezuela’ manifestó que el Premio Nobel representa un triunfo colectivo para todos los venezolanos. «Estamos orgullosos y preparados para continuar la lucha y la resistencia», señaló, subrayando el compromiso con los derechos humanos y la democracia. Estas palabras fueron acogidas con entusiasmo por quienes participaron, que mantienen la esperanza de un futuro mejor para su país.
«El ciclo de Maduro está llegando a su fin», afirmó un asistente, quien añadió que, aunque no se sabe el cuándo ni el cómo, la voluntad de los venezolanos es firme. Los manifestantes aseguraron que no aceptarán negociaciones que busquen suavizar las condiciones de su encierro, declarando con determinación: «luchamos por nuestra libertad».
La ciudad de Barcelona también se sumó a la causa con aproximadamente un centenar de personas que defendieron los derechos democráticos promovidos por Machado. Una portavoz de los organizadores resaltó la relevancia del papel de esta líder en la búsqueda de una transición pacífica del autoritarismo hacia la democracia. «Para que exista paz y democracia en Venezuela, es indispensable el respeto por los derechos humanos», afirmó.
En Vigo, los participantes alzaron sus voces bajo el lema «El Nobel es nuestro», formando un espectáculo de luces con las linternas de sus teléfonos móviles. Portaban banderas con símbolos de esperanza y mostraban imágenes de guacamayos rojos, que representan libertad y resistencia para el pueblo venezolano. Esta demostración visual simbolizó el anhelo por un mejor porvenir para la nación.
Estas protestas tuvieron lugar a solo cuatro días de la asistencia de María Corina Machado a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz, reconocimiento a sus esfuerzos constantes por promover los derechos humanos y lograr un cambio democrático en Venezuela. El Instituto Nobel noruego confirmó su presencia en el acto, que se realizará el 10 de diciembre en Oslo, un evento de gran expectativa tanto dentro como fuera de Venezuela.
El jurado otorgó el Premio Nobel a Machado por su persistente trabajo para facilitar una transición justa y pacífica de la dictadura a un sistema democrático en Venezuela. Destacaron que, pese a haber vivido en situación de clandestinidad, su valentía y compromiso han inspirado a millones dentro y fuera del país, convirtiéndola en una figura unificadora dentro de una oposición política históricamente fragmentada.











