Este lunes, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, regresa a su puesto tras estar un mes de baja médica debido a una infección que afectó su movilidad en las piernas. Su reincorporación ocurre en un contexto de alta tensión política y social, marcado por problemas en el servicio ferroviario de Rodalies, manifestaciones de docentes y agricultores, y la reciente gestión de un temporal de viento.
Durante su ausencia, la mayoría de la oposición mantuvo una pausa en sus críticas hacia Illa, que se considera ahora finalizada. Paralelamente, el Govern ha empezado a avanzar en la elaboración de unos nuevos presupuestos autonómicos para reemplazar los de 2023.
Un mes alejado de la vida pública
El 17 de enero, Illa fue ingresado en el Hospital Vall d’Hebron tras experimentar un dolor intenso en las piernas que dificultaba su movilidad. Aunque inicialmente se sospechó una lesión muscular, los exámenes descartaron enfermedades graves como ictus o tumores. Finalmente, se diagnosticó una infección bacteriana causada por Streptococcus dysgalactiae, que se había extendido a la cadera a través del torrente sanguíneo.
El presidente recibió el alta el 30 de enero y ha continuado su recuperación domiciliaria con tratamiento antibiótico y sesiones de rehabilitación. Según fuentes oficiales del Govern, ha recuperado la capacidad motora, aunque su reincorporación será de forma gradual. Este lunes, a primera hora, ofrecerá una declaración institucional desde la Galería Gótica del Palau, su primera aparición pública tras varias semanas sin actividad oficial.
Cuatro semanas en interinidad
Durante la baja de Illa, el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, asumió las responsabilidades presidenciales. En ese periodo, presidió reuniones del Govern, compareció ante el Parlament y rindió cuentas sobre la situación del servicio ferroviario.
Aunque el contacto entre ambos fue constante, Illa delegó decisiones en su equipo. Este mes estuvo marcado por persistentes problemas en Rodalies, una huelga docente, movilizaciones de agricultores en Barcelona y un fuerte temporal de viento que activó protocolos de emergencia.
Presupuestos y presión de la oposición
En el plano político, el Govern busca aprobar los presupuestos de 2026 durante el primer trimestre. Ya se han iniciado negociaciones con los Comuns, mientras ERC mantiene reservas sobre el proyecto.
La oposición, que evitó confrontaciones directas durante la ausencia de Illa, ha retomado la presión. Junts advirtió que podría plantear una cuestión de confianza si el presidente no releva a la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, por su gestión en la crisis ferroviaria. Por otro lado, Aliança Catalana fue el único partido que sugirió un posible trato preferencial en el ámbito sanitario, afirmación que el hospital negó categóricamente.
Con su regreso a la Generalitat, Illa comienza una semana crucial en la que deberá retomar la iniciativa política y afrontar múltiples desafíos en los primeros meses de 2026.
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