El martes, Risto Mejide dio inicio a la nueva temporada de Todo es mentira con un programa centrado en su reciente encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la tradicional recepción navideña en La Moncloa. El presentador caracterizó su conversación con el mandatario como corta y fría, aunque con detalles relevantes.
Risto relató a sus compañeros cómo fue su llegada a La Moncloa: salió con prisa de su domicilio a las 17:20 para asistir puntualmente a la recepción fijada para las 18:00. Además, comentó de forma ligera lo poco común que fue el acceso: “¡Podría haber entrado con un grupo terrorista y lo habríamos hecho igual!”, afirmó mientras mostraba un vídeo de su entrada.
Durante el programa, comentó la interacción con Sánchez: “Lo que me llamó más la atención fue la manera, no tanto el contenido”, señaló, y explicó que un periodista intentó impedir que mantuviera contacto visual con el presidente, quien finalmente apartó al periodista, le ofreció la mano y expresó únicamente una frase: “Que conste que no te he invitado yo, sino ella”, en alusión a Lidia del Canto, secretaria de Estado de Comunicación. La respuesta de Risto fue escueta: “ya”.
Describió el tono de la charla como distante: “No hubo ni una sonrisa, aunque fuera forzada. Se dio la media vuelta y se marchó. Esa fue toda la conversación con el presidente”, concluyó.
Este encuentro se produce pocos días después de que Risto comentara en su espacio la decisión de España de no participar en Eurovisión 2026, señalando que “Israel fue el primero en aprovechar el concurso”.
La participación de Risto en Todo es mentira mostró a un presentador cuidadoso y crítico, quien compartió con sinceridad y un tono mesurado una experiencia que, pese a su brevedad, destacó por su formalidad y frialdad.
