Después de los recientes sucesos en Venezuela, Gabriel Rufián y Santiago Abascal emitieron duras opiniones: Rufián señala a Donald Trump como “el principal adversario mundial”, mientras que Abascal demanda la inmediata rendición de Nicolás Maduro. Estas declaraciones provocan un renovado enfrentamiento político en España relacionado con la crisis venezolana.
Las respuestas a lo ocurrido en Venezuela han puesto de manifiesto la profunda división ideológica dentro del Congreso español. Gabriel Rufián, portavoz de ERC, criticó enérgicamente a Estados Unidos y a Donald Trump, calificándolo como “el principal enemigo a nivel global”, y condenó lo sucedido como una agresión externa que viola la soberanía de Venezuela.
Rufián afirmó que la acción no representa una intervención legítima, sino una imposición extranjera contraria al derecho internacional. En su discurso, instó al Gobierno de España a adoptar una posición firme de rechazo y alertó sobre el riesgo de aceptar intervenciones internacionales bajo el pretexto de proteger la democracia.
En cambio, Santiago Abascal, líder de Vox, celebró el debilitamiento del régimen chavista y exigió que Nicolás Maduro se rinda de forma inmediata, describiéndolo como un dictador responsable de la pobreza y la represión en Venezuela. Para Abascal, la caída de Maduro representaría un progreso para la libertad global.
Asimismo, Abascal aprovechó para criticar al Gobierno español, sugiriendo que quienes mostraron apoyo o mantenían vínculos con el régimen venezolano deberían rendir cuentas. Según él, la situación actual evidencia a aquellos que durante años legitimaron al chavismo.
Este intercambio refleja dos perspectivas irreconciliables en política exterior: una que defiende la soberanía nacional frente a cualquier intervención externa, y otra que respalda acciones firmes contra regímenes autoritarios en defensa de la libertad y los derechos humanos.
Puntos clave del debate político
- Rufián señala a Trump como el principal enemigo mundial y denuncia una agresión internacional.
- Abascal demanda la rendición inmediata de Maduro y celebra el fin del chavismo.
- El debate vuelve a dividir la política española en relación con Venezuela y las intervenciones externas.
- La crisis internacional se refleja en un enfrentamiento político interno.
La crisis venezolana no solo influencia la agenda internacional, sino que también polariza el debate político en España. Las opiniones expresadas por Rufián y Abascal demuestran cómo un conflicto exterior puede manifestar tensiones ideológicas internas. Entre acusaciones de imperialismo y llamados a la liberación, el conflicto político parece destinado a intensificarse conforme evoluciona la situación en Venezuela.











