El pequeño primate del zoológico de Ichikawa, rechazado tras haber sido abandonado por su madre biológica, establece una relación cercana con Momo-chan, otra cría en circunstancias similares
La trayectoria de Punch, un joven macaco japonés cuya imagen aferrado a un peluche que hacía las veces de madre sustituta se difundió mundialmente, ha mostrado una evolución positiva. Después de varios meses enfrentando dificultades para ser aceptado por los miembros de su especie, el animal ha conseguido integrarse exitosamente en su grupo en el zoológico de la ciudad de Ichikawa, ubicado en Japón. Las imágenes recientes publicadas evidencian que el macaco ha reemplazado el peluche por el contacto interpersonal, estableciendo un lazo especial con Momo-chan, una hembra joven que igualmente vivió el abandono materno.
El proceso de integración social de Punch presentó diversos retos. Tras ser rechazado por su madre biológica, mostró serias complicaciones para interactuar con el resto de su comunidad, llegando a recibir ataques y exclusiones de otros individuos. Durante este periodo vulnerable, se hizo famoso en redes sociales por su apego a un peluche de orangután, que abrazaba constantemente buscando la protección y el afecto ausentes entre sus congéneres.
Un progreso relevante en su socialización
El seguimiento realizado mediante la cuenta oficial del zoológico en la red social X, junto a los relatos de los visitantes, ha permitido observar la evolución del macaco. Actualmente, con apenas siete meses de edad, Punch ha sido aceptado por parte de los ejemplares adultos de la manada, que están guiándolo en el aprendizaje de los comportamientos característicos de la especie.
El aspecto más destacable de esta evolución ha sido la interacción con Momo-chan. En los videos recientes compartidos en plataformas como Instagram y X, se aprecia a ambos macacos jugando, persiguiéndose y compartiendo «besos», que en el mundo de los primates tienen un significado que trasciende lo emocional. Este tipo de comportamientos indican que Punch ha superado la dependencia hacia el peluche para preferir el contacto físico real, un paso crucial para su supervivencia y equilibrio psicológico dentro del grupo.
El sentido de los gestos entre primates
Aunque desde la perspectiva humana estos contactos puedan interpretarse como muestras de afecto romántico, la conducta entre Punch y Momo-chan responde a complejos rituales de acicalamiento y comunicación social. En especies como el macaco japonés, conocido también como «mono de las nieves», el uso de los labios permite inspeccionar el pelaje y fortalecer las relaciones jerárquicas y de sumisión entre individuos con vínculos cercanos.
El macaco japonés es una especie altamente social que habita naturalmente en islas como Kyushu, Honshu y Shikoku, formando comunidades que pueden superar el centenar de individuos. A pesar de su dependencia actual hacia los cuidadores y los adultos del zoológico, la integración de Punch garantiza su desarrollo adecuado antes de alcanzar la madurez sexual, etapa en la que los machos suelen abandonar el grupo natal conforme a su instinto natural.
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