La AD Ceuta sufrió una derrota contundente en casa frente al Real Valladolid en el Murube. El equipo vallisoletano, con un Chuki destacado y determinante, desarticuló la estrategia diseñada por José Juan Romero y logró imponerse con claridad en un encuentro donde el Ceuta mostró más debilidades que fortalezas. Únicamente las intervenciones del portero Guille Vallejo impidieron una derrota aún más abultada.
Desde el inicio, el partido estuvo condicionado por el Valladolid, que aprovechó especialmente las jugadas a balón parado y encontró en Chuki a su principal peligro. El mediapunta resultó incontrolable para la defensa ceutí, protagonizando una actuación que desbordó por completo al equipo local y simbolizó la crisis que sufrió el llamado “Superferry”.
A pesar del marcador, el guardameta Guille Vallejo realizó cuatro paradas destacadas que evitaron una goleada mayor. Otro de los aspectos positivos fue la entrega de Aisar en el lateral derecho, que fue uno de los pocos jugadores que rindió a buen nivel en una jornada difícil. Carlos Hernández asumió el liderazgo y, debido a la falta de opciones ofensivas, terminó incluso actuando como delantero centro.
En cuanto a lo negativo, varios futbolistas tuvieron un rendimiento bajo. Youness fue superado con facilidad en el tercer gol por Chuki, y Koné ofreció una actuación pobre en la banda derecha, sin aportar desborde ni ayudas defensivas. Bodiger no logró cubrir la ausencia de Rubén Díez, lo que dejó al centro del campo sin control ni fluidez. En ofensiva, Marc Domènech pasó desapercibido en su primera titularidad mientras que Konrad intentó desequilibrar pero abusó de acciones individuales sin éxito.
Desde el banquillo, la reaparición de Marcos Fernández tras tres semanas ausente fue lo más positivo para el Ceuta. Aunque no estaba al cien por cien, mostró intensidad y protagonismo, llegando incluso a estrellar un balón en el poste. Cristian Rodríguez y Salvi entraron cuando el partido estaba prácticamente decidido; Capa y Redru sumaron minutos en una intentona por reducir la diferencia.
La impresión final fue que, por primera vez esta temporada, un rival consiguió desbaratar completamente los planes de José Juan Romero. La configuración inicial y el desarrollo del partido evidencian la necesidad del Ceuta de reforzarse durante el mercado de invierno, especialmente con un delantero, un jugador de banda y un centrocampista con criterio, a la espera del regreso de Rubén Díez.
Aunque el Ceuta no bajó los brazos en esta difícil jornada, el fracaso sufrido frente al Valladolid plantea la necesidad de una reflexión profunda para afrontar lo que resta de temporada.

















