La Copa Africana de Naciones 2025, organizada en Marruecos, despierta tanto entusiasmo como frustración entre los seguidores locales, quienes enfrentan dificultades para asistir a los partidos de la selección anfitriona debido a la limitada disponibilidad de entradas y a la actividad de revendedores.
A pesar de que los enfrentamientos de Marruecos y Argelia agotaron rápidamente sus boletos durante la fase de grupos, numerosos aficionados marroquíes no lograron obtener localidades, a pesar del interés elevado. La situación alcanzó un punto crítico antes del encuentro entre Marruecos y Mali en el Estadio Príncipe Moulay Abdellah, en Rabat, que tiene una capacidad cercana a los 70.000 espectadores.
Un fanático marroquí explicó: “Intenté comprar entradas a primera hora en la página oficial, pero miles de personas hacían lo mismo y no pude conseguir ningún boleto”. Los seguidores denuncian que el sistema de venta colapsó y los billetes se agotaron en pocos minutos.
La cifra oficial de asistentes al partido fue de 63.844 personas, superando la del encuentro inaugural, aunque permaneció lejos del lleno total. Los aficionados señalan como principal problema la acción de revendedores, que habrían acaparado entradas para luego venderlas a precios considerablemente más altos, llegando hasta 500 euros por billetes con un precio original de 50 euros.
Esta situación no es exclusiva de Rabat. Otros estadios del torneo también mostraron secciones con numerosos asientos vacíos. Por ejemplo, en el Grand Stade de Tánger, con capacidad para 68.000, apenas asistieron aproximadamente 18.500 espectadores al partido entre Senegal y Botsuana. Aunque las condiciones meteorológicas han afectado la asistencia en algunas ocasiones, los seguidores atribuyen la baja ocupación principalmente a la reventa.
Hasta ahora, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) no ha emitido pronunciamientos oficiales en relación con las críticas sobre la gestión de entradas y la reventa durante el torneo.











